Atlanta. Los votantes en Georgia participaron el martes en las elecciones de segunda vuelta que determinarán tanto el control del Senado de Estados Unidos como la capacidad del presidente electo demócrata Joe Biden de impulsar una ambiciosa agenda legislativa para los próximos cuatro años.

Al cierre de esta edición todavía se realizaba el conteo de papeletas en Georgia. Las proyecciones preliminares con el 98% de los votos escrutados daban un empate entre el senador republicano David Perdue y su contrincante demócrata Jon Ossoff, mientras que el pastor y político Raphael Warnock superaba con 50.4% a la senadora republicana Kelly Loeffler, quien tenía 49.6% de los votos.

A media noche faltaban por contar miles de votos en los suburbios de Atlanta, como el condado de DeKalb, que de acuerdo con especialistas se espera que sea muy favorable a los demócratas por lo que tienen posibilidades de ganar las dos contiendas.

Los demócratas deben ganar ambos escaños para tomar el control de la Cámara Alta. Una doble victoria demócrata dividiría el Senado 50-50, con la votación de desempate en manos de la vicepresidenta electa Kamala Harris. El partido ya tiene una estrecha mayoría en la Cámara de Representantes.

Un Senado controlado por los republicanos probablemente bloquearía muchos de los objetivos políticos más ambiciosos de Biden en áreas como el alivio económico y el cambio climático.

Tanto Biden como el presidente Donald Trump hicieron campaña en el estado el lunes, subrayando lo que estaba en juego.

Los resultados podrían conocerse el día de hoy, pero también podrían tardar en darse a conocer, dependiendo de los márgenes, según funcionarios estatales, que dijeron que la votación se desarrolló en gran medida sin problemas el martes.

Ningún demócrata ha ganado una carrera por el Senado de Estados Unidos en Georgia en 20 años, pero las encuestas de opinión muestran que ambas carreras están extremadamente igualadas.

Los balotajes, una peculiaridad de la ley estatal, se hicieron necesarios porque ningún candidato en ambas contiendas superó el 50% de los votos en noviembre.

La estrecha victoria estatal de Biden en las elecciones del 3 de noviembre, la primera para un candidato presidencial demócrata desde 1992, le ha dado al partido motivos estar optimista en un estado dominado por los republicanos durante décadas.

Más de tres millones de electores, de unos siete millones inscritos, votaron con antelación, un récord para una segunda vuelta senatorial en Georgia.

Se gastó un total de 832 millones en la campaña, según el Center for Responsive Politics, un organismo independiente.

Insinúan robo de votos

La campaña del presidente Donald Trump insinuó que los demócratas estaban tratando de robarle las elecciones a los candidatos republicanos..

“¿Es cierto que las máquinas de votar ‘dejaron de funcionar’ hoy en Georgia?”, dijo la campaña en un mensaje enviado a sus simpatizantes, luego que cerraron las urnas. “¿Están los demócratas tratando de ROBAR esta elección? ¡DALE PELEA!”.

Sin ofrecer detalles, el presidente Trump tuiteó:"Parece que están armando un gran 'vertedero de votantes' contra los candidatos republicanos. ¿Esperando ver cuántos votos necesitan?".