Austin. Las medidas promulgadas por Texas contra las “ciudades santuario” entraron en vigencia después que una corte federal de apelaciones ratificó una ley que amenaza a los funcionarios electos con enviarlos a prisión y permite a los policías preguntar a las personas si viven legalmente en Estados Unidos.

El fallo constituye un revés para las ciudades más grandes de Texas _como Houston, Dallas y San Antonio, que el año pasado entablaron una demanda para impedir la puesta en marcha de lo que los detractores consideran ahora la normativa estatal más estricta del país en materia de inmigración.

Sin embargo, para el gobierno del presidente Donald Trump, la decisión de la Corte de Apelaciones del 5to Circuito en Nueva Orleans, supone una victoria contra las medidas que considera protegen a los inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos. La semana pasada, el secretario de Justicia, Jeff Sessions, demandó a California por su llamada ley de estado santuario.

“Las acusaciones de discriminación fueron rechazadas. La ley está vigente”, tuiteó el gobernador republicano Greg Abbott tras conocerse el fallo.

Un punto relevante de la ley estatal es que obliga a las autoridades locales a cooperar con los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos so pena de cárcel.

Los jefes policiales y otros titulares de las fuerzas del orden también podrían ser destituidos si no acatan las solicitudes federales de mantener detenidos a inmigrantes.