Ciudad de México. Ante la incapacidad del gobierno de Guatemala de otorgar certidumbre a sus ciudadanos, los guatemaltecos seguirán optando por migrar, coincidieron expertos.

Úrsula Roldán, directora del Instituto Proyección e Investigación sobre Dinámicas Globales y Territoriales de la Universidad Rafael Landívar, destacó que la migración siempre ha convenido al país, ya que el ingreso por remesas representa 13% del PIB, sustituyendo la falta de empleo y servicios.

“Guatemala es de los países con más altos índices de criminalidad, sin servicios de Estado para sus habitantes”, manifestó Roldán.

Para Javier Calderón, consultor en el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales de Guatemala, convertirse en tercer país seguro complicaría la situación, ya que si no se da respuesta a las necesidades de la población guatemalteca, menos se dará a los migrantes.

En cuanto al Plan de Desarrollo Integral, Calderón destacó que en el país centroamericano el programa de Sembrando Vida no se ve con mucha aceptación, pues es más viable invertir en sectores que ya están generando empleo.

Por su parte, Roldán consideró “que es un buen plan, pero poco realista, porque no integra presupuesto ni origen de fondos, además los gobiernos no tienen voluntad política para hacer planes de largo plazo. Tiene un buen planteamiento porque es una propuesta posneoliberal. Es estratégico. Pero carece de viabilidad económica y política”.

En su opinión, para el desarrollo de Guatemala se tiene que invertir en las áreas rurales, en educación, salud, producción y empleo.