Atenas. El consejo de Europa instó a Grecia a tomar “medidas urgentes”, ante la situación “explosiva” en los campos de migrantes en las islas del mar Egeo, y criticó un controvertido proyecto de ley sobre solicitantes de asilo, que debía ser votado por el Parlamento griego.

Tras concluir una visita de trabajo de cinco días a los campos de Lesbos y Samos, las islas más sobrepobladas del Egeo, la comisaria de derechos humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic, destacó que se encontraba “conmocionada por las condiciones higiénicas horribles” en las que viven los solicitantes de asilo en esos lugares.

“La imagen es sobrecogedora para Europa en pleno siglo XXI”, señaló, en el marco de una conferencia de prensa, horas antes de la votación de este proyecto, que endurece el procedimiento para la concesión de asilo.

“La situación de los migrantes, incluyendo a los que han solicitado asilo, en las islas griegas del mar Egeo ha empeorado dramáticamente en los últimos 12 meses”, afirmó.

“Se necesitan medidas urgentes para hacer frente a estas condiciones de vida espantosas que sufren miles de seres humanos”, puntualizó Mijatovic ante periodistas.

Grecia es desde el 2016 la principal puerta de entrada en Europa de migrantes que solicitan asilo. En este momento, unas 34,000 personas están viviendo en campos en las islas griegas donde, sólo hay capacidad para 6,000.

El gobierno de derecha griego, de Kyriakos Mitsotakis, elegido en julio pasado, apuesta por endurecer los controles fronterizos y las concesiones de asilo.

La responsable europea se mostró estupefacta por la atención médica en estos campos de Lesbos y Samos, cuyas condiciones han sido a menudo denunciadas por las ONG de defensa de los derechos humanos.

Kyriakos Mitsotakis declaró recientemente que quienes llegan a Grecia actualmente son en su mayoría afganos e iraquíes, por lo que el problema es más bien “migratorio” y “no un problema de refugiados”, como ocurrió en el 2015 con el gran éxodo de sirios hacia Europa.