Washington. La investidura de Donald Trump como presidente vendrá acompañada de protestas multitudinarias al día siguiente, lo que seguramente complicará el tránsito y causará todo tipo de problemas para los habitantes de la capital estadounidense.

Se estima que entre 800,000 y 900,000 personas asistirán a la toma de posesión el viernes, un acto que ya de por sí frena el tránsito, complica el tren subterráneo y entorpece la vida de la gente. El mismo Trump ha vaticinado que habrá masivas multitudes , pero no se sabe exactamente el significado de eso.

El domingo tendrá lugar una protesta contra Trump llamada La Marcha de las Mujeres sobre Washington.

Elliott Ferguson, presidente de la Comisión de Turismo local conocida como Destination DC, dijo que antes de las elecciones eran muchas más las reservaciones para eventos que festejarían la esperada victoria de Hillary Clinton, que las de eventos para Trump, pero a pesar de que Trump ganó, las reservaciones para él no equipararon a las tomas de posesión recientes.

Los teléfonos no sonaron , expresó. El negocio ha estado mucho más débil de lo que jamás se podría anticipar para alguien que es juramentado por primera vez , indicó Ferguson.

Las autoridades calculan que la magnitud del evento se asemejará más a la segunda toma de posesión del presidente Barack Obama, que atrajo a 800,000 personas más que la primera de Obama, que atrajo a 1.8 millones.