Después de que los legisladores de Arizona aprobaron una ley la semana pasada que prohibía otorgar servicios a los clientes homosexuales, la protesta ha comenzado. Los partidarios manifestaron que la protección a la libertad religiosa era necesaria, mientras que los opositores denunciaron que la discriminación era apoyada por el Estado.

Entre los opositores más liberales se encuentran grandes compañías como Apple y Marriott, las cuales solicitaron a la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, vetar esta ley, quien accedió a hacerlo este miércoles, con el argumento de que podría ocasionar consecuencias imprevistas y negativas .

Esta ley habría perjudicado la reputación de Arizona, principalmente en el sector turístico, además de que habría provocado que fuera más difícil atraer nuevos talentos al estado y habría debilitado las leyes en contra de la discriminación en lugares como Phoenix y Tucson.

La cámara de Arizona urgió al veto, igual que la Cámara de Comercio, el Consejo Económico de Phoenix Mayor y otros grupos en este estado; además, se unieron Marriott, Delta ésta indicó en un comunicado que la compañía se oponía firmemente a esta medida y American Airlines.

Con la ley de Arizona sometida, la atención se dirige a otros estados que han considerado medidas similares a ésta.