El plan respaldado por el presidente Donald Trump para reformar el sistema de salud de Estados Unidos superó sus primeros obstáculos en el Congreso, pero sus posibilidades de aprobación eran inciertas por lo que los líderes republicanos se esforzaban por conseguir el apoyo de conservadores descontentos. Pese a la oposición de demócratas, empresas médicas y muchos legisladores conservadores, dos comités de representantes aprobaron el proyecto que eliminaría gran parte de la Ley de Salud Asequible del 2010, popularmente conocida como ObamaCare, lo que lo acercaba a una votación en la Cámara.

El Comité de Energía y Comercio votó 31-23 a favor del plan después de 27 horas seguidas de discusión. Horas antes, el Comité de Medios y Procedimientos votó 23-16 por aprobarlo tras 17 horas de debate.

El proyecto de ley es la primera prueba legislativa para Trump y la agitación que ha generado sigue al caos que provocó un veto migratorio para ciudadanos de varios países de mayoría musulmana, que el mandatario debió revisar posteriormente.

El presidente de la Cámara, Paul Ryan, buscó ganar apoyo entre los conservadores de su propio partido. El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo que los republicanos deben pasar al modo de gobierno , y Trump negó que el proyecto de ley esté en problemas.

Propuestas

Son dos los proyectos de ley que pretenden generar un sistema de créditos fiscales para ayudar a la gente a comprar seguros médicos, y eximirán a las empresas a ofrecer una alternativa de cobertura a sus empleados.

Ese crédito fiscal oscilaría entre 2,000 y 4,000 dólares al año, proporcionaría menos ayuda financiera a las personas de bajos ingresos pero mantendría algunos de los avances hechos en la reforma de Obama, como prohibir a las aseguradoras que suban los precios de los seguros por enfermedades preexistentes.

Los conservadores argumentan que el sistema actual no permite a los ciudadanos escoger un plan de salud entre varias opciones, sino que fuerzan a los ciudadanos a ajustarse a las ofertas federales y a las empresas a cumplir con las coberturas de sus empleados.

Sin embargo, bajo el Gobierno de Obama, decenas de millones de personas que no contaban con cobertura médica obtuvieron un seguro gracias a su sistema.

La propuesta republicana aún tiene que ser revisada por la oficina de presupuesto no partidista del Congreso para evaluar su impacto, pero precisamente cuatro senadores republicanos se opusieron a la propuesta.

Las principales asociaciones de médicos y hospitales de Estados Unidos han rechazado la propuesta sanitaria de Donald Trump por temor a que aumente el número de personas sin cobertura médica.

El proceso de desmantelamiento del Obamacare inició, pero no será tan fácil y rápido como lo cree Trump.