Ciudad de México. Durante seis décadas la potencia asiática dominante en Centroamérica no fue China, sino Taiwán. Pero algo ha cambiado en el tablero geopolítico de la potencia asiática en los últimos años porque la situación se ha revertido.

Panamá, República Dominicana y El Salvador sorprendieron al dar un giro diplomático al reconocer abiertamente sus vínculos con Beijing dejando atrás el capítulo Taiwán. Costa Rica se les adelantó desde 2007.

Pese a que el gobierno de Donald Trump intentó formar una alianza en contra de China, Beijing pudo profundizar su presencia tanto en Centroamérica, en gran parte de América Latina y el Caribe.

El World Economic Forum proyecta cifras de comercio entre China y la región latinoamericana hacia 2035, aumentarán a 700,000 millones de dólares, dos veces más a las reportadas en 2020, y el monto superará el comercio entre Estados Unidos con la región.

En el caso de México, se estima que el 15% de su comercio lo tendrá con China, y países como Perú, Brasil, Chile, su comercio con el país asiático será superior al 40 por ciento.

Durante muchos años, la creciente presencia de China en la región pasó desapercibida para Estados Unidos. Incluso, el cambio de estatus diplomático de Costa Rica a favor de Beijing, en 2007, no detonó demasiadas alarmas en ese momento.

En 2000, la participación de comercio chino era menos del 2% en América Latina. En 2035, podría llegar al 25 por ciento.

La primera visita en su casa de campaña que recibió el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador de un representante del exterior fue el embajador de China.

Pekín ha preferido esperar cierto tiempo para incrementar sus lazos comerciales con México, pero ahora que ha penetrado en gran parte de América Latina, el cortejo al gobierno de López Obrador ha crecido pese a lo mencionado por el propio presidente durante su discurso del sábado pasado en el Castillo de Chapultepec, donde reconoció el peso de China en la región. Los planes sobre la ampliación de la presencia china en México se están convirtiendo en realidad.

El presidente Biden solo está analizando los movimientos comerciales de China en Europa, no tanto en América Latina.

Seguridad

El Centro de Estudios de Seguridad de la Universidad de Georgetown publicó en mayo una advertencia sobre el poder chino en América Latina.

El documento incluye la declaración ante el Congreso del almirante Craig S. Faller, Comandante del Comando Sur de EU, quien identificó a China como el actor que genera la mayor preocupación por su cada vez mayor presencia en América Latina y el Caribe.

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