Pekín. El parlamento chino adoptó la polémica ley sobre la seguridad nacional en Hong Kong, como respuesta a las manifestaciones prodemocracia del año pasado en la excolonia británica, a pesar de las amenazas de sanciones de Estados Unidos.

El anuncio del resultado de la votación fue celebrado con un largo y fuerte aplauso en el marco solemne del Palacio del Pueblo en Pekín, ante la presencia del presidente Xi Jinping.

En Hong Kong, los opositores demócratas a la influencia del gobierno central afirman que la medida abre el camino a un retroceso sin precedentes de las libertades en esta metrópolis financiera de siete millones de habitantes.

“Es el fin de Hong Kong”, dijo Claudia Mo, diputada prodemocracia en el Consejo Legislativo hongkonés. “A partir de ahora, Hong Kong será una ciudad china como las otras”, añadió.

Joshua Wong, una de las figuras más destacadas de la oposición, estimó que la futura ley va a “matar los movimientos democráticos” en el territorio autónomo.

En el bando pro-Pekín, la jefa del ejecutivo hongkonés, Carrie Lam, se felicitó por la votación en el Parlamento nacional. Como lo exige el proyecto de ley, la dirigente prometió “reforzar la aplicación de la ley y la educación para defender la seguridad nacional”.

“Esta decisión no afectará a los derechos y libertades de los hongkoneses. Al contrario, ayudará a Hong Kong, a largo plazo, a poner fin a la violencia y al caos”, manifestó el diputado pro-Pekín Martin Liao.

Estos últimos meses, la movilización se había interrumpido debido a las medidas sanitarias para frenar la epidemia de Covid-19, pero miles de manifestantes salieron el domingo de nuevo a la calle para protestar contra el proyecto de ley, anunciado solo tres días antes.

El voto otorga mandato al comité permanente de la ANP para redactar un proyecto de ley que será incorporado a la pequeña Constitución de Hong Kong, evitando así la opinión del Consejo Legislativo local.

El Comité Permanente de la ANP podría examinar el texto a partir de junio y el proyecto de ley sería adoptado a finales de agosto, según la web NPC Observer, especialista en temas legislativos chinos.

Según sus detractores, la medida supone el fin del principio “un país, dos sistemas”, que rige las relaciones entre Hong Kong y Pekín desde que el territorio fue devuelto por el Reino Unido a China en 1997.

Australia y Canadá, también acusan

El Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia acusaron a Pekín de violar sus obligaciones internacionales tras la adopción por parte del parlamento chino de una controvertida legislación de seguridad nacional para Hong Kong.

“La decisión de China de imponer la nueva ley sobre seguridad nacional en Hong Kong entra en contradicción directa con sus obligaciones internacionales según los principios de la declaración conjunta firmada por China y Reino Unido, legalmente obligatoria y registrada ante la Organización de Naciones Unidas”, declararon los jefes de la diplomacia de esos cuatro países en un comunicado conjunto.