El Paso. Uu grupo de médicos de las universidades de Harvard y Johns Hopkins han solicitado al Congreso estadounidense investigar la muerte de seis niños migrantes que se encontraban bajo custodia del gobierno por haber cruzado la frontera sur el año pasado, advirtiendo que las malas condiciones de las instalaciones estadounidenses pudieron haberlos contagiado de una infección mortal.

Fue cuando los médicos enviaron su petición al Congreso. Revelan que los informes de las autopsias muestran que al menos tres de los niños, de 2, 6 y 16 años de edad, fallecieron como consecuencia de la gripe infantil, una enfermedad que de manera rara provoca la muerte, dijeron los médicos, por lo que debería de prevenirse.

“Las malas condiciones en las instalaciones podrían estar potenciando la propagación de la gripe y otras infecciones, aumentando los riesgos para la salud de los niños”, dice la carta, presentada por el profesor de pediatría de Harvard Jonathan Winickoff.

“Con tantas vidas en riesgo, estos temas son dignos de investigación en el Congreso. Otra temporada de influenza está a la vuelta de la esquina, y hay otros tipos de enfermedades infecciosas que representan una amenaza para las poblaciones detenidas”, escribieron los doctores Joshua Sharfstein y Paul Spiegel, dos de sus estudiantes de maestría y la patóloga forense Judy Melinek.

La preocupación de los médicos se produce cuando el gobierno de Estados Unidos ha redoblado estrategias para afrontar la afluencia récord de familias centroamericanas y de menores de edad sin compañía en la frontera.

Los niños detenidos han pasado días o incluso semanas en estaciones de la Patrulla Fronteriza que no están preparadas para ser viviendas a largo plazo.

Carentes de equipo especial, algunas personas permanecen atrapadas en una especie de corrales o jaulas al aire libre y sin la posibilidad de descansar en camas ni poder bañarse.

Cinco niños guatemaltecos que habían sido detenidos por la Patrulla Fronteriza murieron entre diciembre y mayo. Al menos tres de las muertes involucraron la gripe, según los informes de autopsia obtenidos por The Washington Post.

El sexto menor, una niña de 10 años de El Salvador con antecedentes de problemas cardíacos, murió en septiembre del 2018 después de una larga enfermedad.

Una década sin muertes

Antes de estos fallecimientos, el último ocurrido bajo custodia de la Policía Fronteriza data de 10 años.

Se supone que los niños no acompañados deben ser trasladados de las instalaciones de la Patrulla Fronteriza a las de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados en menos de 72 horas, pero Trump ha violado el edicto.