Washington, DC. LUEGO DE que el presidente Obama descartara dar a conocer fotografías de la muerte de Osama Bin Laden, la Casa Blanca impuso este jueves un silencio total sobre mayores detalles de la redada en Pakistán, un bloqueo de la información que impide completar la narrativa sobre el fallecimiento del líder de Al-Qaeda.

Obama había dicho que su decisión de no publicitar las fotos, descritas por otros funcionarios como extremadamente sangrientas, era parte de su estrategia de evitar reacciones a nivel global.

Es importante asegurarnos de que estas fotos, extremadamente gráficas, de alguien que recibió disparos en la cabeza, no anden flotando por ahí, incitando violencia adicional o como herramienta de propaganda , comentó Obama en una entrevista con la cadena CBS.

La medida contradice el dicho del director de la CIA, Leon Panetta, quien había comentado el martes pasado que las fotos serían dadas a conocer en algún momento, lo cual sugiere diferencias entre el equipo de asesores de Obama. Por otro lado, la aparente contradicción suscitó críticas de algunos republicanos.

El senador Lindsey Graham, de Carolina del Sur, dijo que retener las fotografías era un error, ya que habrá de prolongar innecesariamente los cuestionamientos acerca de si Bin Laden está muerto.

Poco después de la más publicitada operación encubierta de la historia de EU, la Casa Blanca se topó con dificultades para narrar la historia de la dramática redada y para justificar las bases legales de la misión.

El dilema es un reflejo de los problemas que ha tenido el gobierno de Obama para comunicar adecuadamente su estrategia de seguridad nacional en el pasado inmediato. Desde el intento de sabotaje de un avión comercial el día de Navidad del 2009, hasta el mal manejo inicial de la crisis sanitaria del AH1N1, la Casa Blanca ha tenido dificultades para demostrar control sobre eventos que se desarrollan con gran rapidez.

En esta ocasión, los funcionarios se tuvieron que retractar de varios de los aspectos más controvertidos que se dieron a conocer en las primeras 24 horas tras la redada. Bin Laden no resultó muerto en un intercambio de fuego ni utilizó a una de sus esposas como escudo humano , como se dijo originalmente. La Casa Blanca ofreció voluntariamente las precisiones, aduciendo la confusión normal del cúmulo de datos iniciales.

En un principio mencionó que la propiedad donde se encontró a Bin Laden valía 1 millón de dólares, cuando una investigación de la AP indica que el valor de mercado cuando fue adquirida en el 2004 era del equivalente de 48,000 dólares. No queda claro si ése era el valor del terreno, pero sin incluir la construcción.

Todo se reduce a un grupo de gente inexperta, que no sabe lo que dice o hace, pero ahí están dando respuestas que creen políticamente correctas , arremetió el congresista texano Pete Sessions.