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Calles de Egipto se llenan de sangre
La presidencia ordenó la medida después de una jornada sangrienta por la represión policial de los partidarios del derrocado presidente Mohamed Mursi, que dejó al menos 120 muertos.

El Cairo. Ayer, las fuerzas de seguridad egipcias irrumpieron en dos extensos plantones de los partidarios del derrocado presidente Mohamed Morsi, apenas levantaba el alba, matando o hiriendo a cientos de personas y encendiendo una ola de violentos enfrentamientos en todo el país.
Horas después de los ataques, el Presidente interino del país, respaldado por los militares, declaró un estado de emergencia que impone un toque de queda nocturno en El Cairo y 10 provincias, y permite que las fuerzas de seguridad arresten y detengan a civiles de forma indefinida y sin cargos. El estado de emergencia entró en vigor a las 4 de la tarde.
Mohamed El Baradei, premio Nobel de la Paz que fue nombrado vicepresidente en el gobierno interino el mes pasado, renunció en protesta por la represión violenta.
Estados Unidos condenó enérgicamente la violencia y expresó su oposición al estado de emergencia. Manifestó que se encargaría de que el gobierno interino mantenga su promesa de una rápida transición a un gobierno civil elegido democráticamente.
El Ministerio de Salud de Egipto manifestó que 275 personas murieron y más de 1,400 resultaron heridas en El Cairo y en los actos violentos que se desembocaron en el resto del país, informó la prensa estatal.
El Partido Libertad y Justicia, perteneciente a la Hermandad Musulmana y que respalda al derrocado Mandatario, elevó la cifra de muertos a más de 2,000. No se pudo confirmar dicha cifra.
Los testigos contaron al menos 42 cadáveres en un hospital improvisado, dirigido por los partidarios Morsi en el sitio del mayor plantón, frente a la mezquita de Rabaa al-Adawiya en el distrito de Nasr City de El Cairo.
Pero incluso la cifra de muertes dada a conocer por el Ministerio de Salud hizo de ayer el día más mortífero en Egipto desde el levantamiento civil en el 2011 que puso fin al gobierno de 30 años de Hosni Mubarak.
Medios de comunicación estatales informaron que al caer la noche, las fuerzas de seguridad detuvieron al menos a tres altos funcionarios de la Hermandad Musulmana. Pero uno de esos funcionarios, Essam al-Erian, negó el informe en su página de Facebook.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto manifestó que las redadas se llevaron a cabo como último recurso , después de grandes esfuerzos del gobierno para mediar una salida segura para los manifestantes.
Después de seis largas semanas de plantones ilegales , y después de encontrar evidencia de tortura en los campamentos, el fiscal general de Egipto autorizó a las fuerzas de seguridad disolver los campamentos, aseguró Badr Abdelatty, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, en una declaración .
La Hermandad Musulmana anunció que la hija de 17 años de un político islamista, Mohamed el-Beltagi, estaba entre los manifestantes que fueron muertos a tiros cuando la policía egipcia irrumpió en el campamento ubicado afuera de la mezquita de Rabaa al-Adawiya.
Los policías entraron al campamento disparando fusiles automáticos, arrasaron las tiendas de campaña, golpearon y arrestaron a los manifestantes.
Uno de ellos, extranjero
Policía egipcia mata a dos reporteros
Dos periodistas murieron ayer en Egipto mientras las fuerzas de seguridad del gobierno reprimían a los partidarios de Mohamed Morsi.
Uno de los muertos fue identificado como Mick Deane, un camarógrafo de la cadena británica Sky News y esposo de la exreportera de The Washington Post, Daniela Deane.
Sky News anunció que Mick Deane, de 61 años, recibió un impacto de bala mientras cubría la dispersión de los campamentos de protesta en El Cairo, de acuerdo con la Associated Press. Murió poco después, según la AP.
También fue asesinada ayer Habiba Ahmed Abd Elaziz, una reportera de 26 años para Xpress, una publicación hermana de Gulf News de Dubai.
Los usuarios egipcios de las redes sociales también informaron que un fotógrafo local fue asesinado durante los enfrentamientos, pero que su muerte no pudo ser confirmada.
Al menos una docena de periodistas fueron detenidos, heridos o amenazados ayer durante el brote de violencia. Los periodistas detenidos incluyen a Tom Finn de Reuters, quien tuiteó su detención y posterior liberación, y Mike Giglio de Newsweek, que escribió un relato de su detención para The Daily Beast. En él, Giglio afirmó que él y otros periodistas fueron golpeados bajo custodia policial tras identificarse como periodistas. (P. Farhi y C. Dewey)