Bruselas. El Reino Unido dejará de ser un Estado miembro de pleno derecho a las 23:00 horas en Bruselas del viernes 31 de enero. Pero, ¿qué pasará el día después?

De facto, no cambiarán muchas cosas. El Brexit de verdad entrará en vigor el 1 de enero del 2021, el día que concluye el periodo transitorio, un tiempo de gracia contemplado para mantener buena parte del statu quo a ambos lados del canal de La Mancha mientras Bruselas y Londres determinan su relación futura.

Durante el periodo transitorio, los negocios continuarán con las mismas condiciones, Londres permanecerá bajo la lupa de la ley europea, turistas y estudiantes Erasmus mantendrán su estatus y seguirán en vigor privilegios como el roaming.

Pero el escenario cambiará el 31 de diciembre del 2020, cuando termine la negociación de la relación futura. La UE siempre ha afeado que este calendario es muy ajustado, pero Boris Johnson, primer ministro británico, ha legislado para prohibir una prórroga de estos plazos. En cualquier caso, la petición de extensión debe solicitarse antes del 30 de junio.

La Unión Europea repite que quiere alcanzar con el Reino Unido el acuerdo más ambicioso posible. Pero la propia Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha reconocido que con este calendario es prácticamente imposible atar todos los flecos pendientes. La alemana ha pedido priorizar las áreas que podrían resultar más problemáticas si no están acordadas la Nochevieja de este año, como un acuerdo comercial “sin aranceles, sin cuotas y sin dumping”. De no llegar a un entendimiento, estaríamos ante un escenario próximo al Brexit a las bravas, donde las relaciones entre aliados históricos estarían reguladas por la Organización Mundial del Comercio.

Los perdedores

La seguridad y la política exterior son unos de los grandes perdedores de la salida de la isla. Con el fin del periodo transitorio, Londres deja de tener acceso a Europol o a la euroorden. La UE pierde un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU o una de las agencias de inteligencia más robustas. La línea seguidista de Johnson con Trump amenaza además con desatar la división en cuestiones claves para la UE en la arena internacional como la defensa del acuerdo nuclear iraní.

Y, ¿qué cambia en las instituciones? El martes fue el último Consejo de la UE —se celebra el Consejo de Asuntos Generales— a 28. A partir del viernes, los ministros británicos no acudirán más a las citas con sus homólogos comunitarios. Tampoco el primer ministro británico asistirá a las cumbres europeas —la próxima tendrá lugar el 20 de febrero para debatir el presupuesto comunitario. En conclusión, el Reino Unido pierde la voz en las instituciones europeas y su derecho de voto y veto en las decisiones adoptadas por el consejo.