Washington. Ha ofendido o enfriado el ánimo de sus aliados, reducido sus grandes proyectos de reforma, y no podrá enfrentarse con Xi o Putin... Aun así, Joe Biden pretende participar en el G20 y la COP26 como representante de un Estados Unidos que quiere volver al primer plano.

El presidente estadounidense volará el jueves a Italia, donde tiene lugar sábado y domingo la cumbre de las 20 mayores economías mundiales. Luego saldrá hacia Reino Unido para la conferencia internacional COP26 sobre el clima.

Biden, quien ha buscado asumir el papel de "líder del mundo libre" abandonado por Donald Trump, y que se presenta como jefe de las fuerzas democráticas ante las potencias autoritarias -encabezadas por China-, debería liderar esos dos eventos sin mucho problema.

En efecto, ni el presidente chino, Xi Jinping -con quien Biden solo ha mantenido conversaciones telefónicas desde su elección -, ni el presidente ruso, Vladimir Putin, se desplazarán a las cumbres por preocupaciones sanitarias.

"Ni Rusia ni China serán representadas al más alto nivel" en las cumbres, mientras que "Estados Unidos y Europa estarán allí, unidos y llenos de energía", anotó Jake Sullivan, consejero de Seguridad Nacional.

En el G20, EU no dudará en hacer valer su papel de motor en la implementación de un impuesto mínimo a las empresas en el mundo, y en la distribución internacional de vacunas. También espera compromisos financieros de sus socios en favor de países pobres y de la transición energética.

En Glasgow defenderá, según su consejero de Seguridad Nacional, la idea de que "no hay contradicción" entre la lucha contra el cambio climático y la búsqueda de prosperidad económica. Washington no quiere presentar la transición energética como una coerción o un sacrificio, pese a los mensajes alarmistas de la ONU, repetidos el martes, sobre el "desastre climático" por venir.

Reunión China-UE

El jefe de la política ecológica de la Unión Europea, Frans Timmermans, se reúne hoy por primera vez con Xie Zhenhua, el principal enviado de China para el clima, antes de la cumbre COP26.

El compromiso de China de reducir las emisiones más rápidamente esta década se considera crucial para que el planeta tenga una oportunidad realista a la hora de cumplir el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a 1.5 grados centígrados y evitar los peores impactos del cambio climático.

Dado que no se espera que asista el presidente chino, Xi Jinping, algunos observadores del clima temen que el mayor productor de CO2 del mundo no tenga previsto revelar un nuevo compromiso en el evento de las Naciones Unidas en Escocia.

Sin embargo, aunque Xi no ha viajado fuera de China desde antes de la pandemia, ha hecho tres importantes anuncios sobre el clima en la escena internacional, incluida la promesa, en la asamblea general de la ONU del mes pasado, de dejar de financiar plantas de carbón en el extranjero.

En su reunión prevista para el miércoles en Londres, Xie y Timmermans "repasarán los últimos acontecimientos y verán cuál es la situación de todos en estos últimos días antes de que comience oficialmente la COP26".