Beirut. La ONU fijó una nueva fecha para el lanzamiento de las conversaciones de paz en Siria, que ya se han retrasado por disputas en la lista de invitados y el objetivo final de las negociaciones.

Las conversaciones debían comenzar en Ginebra, pretendían acercar al gobierno del presidente Bashar al-Assad con sus opositores, para discutir las acciones que podrían poner fin al derramamiento de sangre en Siria y las reformas que darían lugar a un nuevo sistema de gobierno.

En su lugar, la fecha de inicio se ha aplazado hasta el viernes 25 de enero y las facciones rivales no se reunirán cara a cara, dijo el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, a los periodistas en Ginebra. Más bien, los planes de inicio serán lo que llamó conversaciones de proximidad , en las que las facciones se sentarán en diferentes salas de la sede de la ONU en Ginebra y harán enlaces entre ellos.

El nuevo formato y el retraso del inicio muestran el enorme desafío que es reunir a las partes involucradas en la guerra de Siria, que se cree ha matado a más de 250,000 personas y desplazado a casi 12 millones, desatando una oleada de refugiados que inundan Europa, dando lugar a la expansión del Estado Islámico.

De Mistura dijo que aún no hay consenso sobre quién debe ser invitado y no se emitirán las invitaciones hasta el martes, dejando abierta la pregunta sobre quién asistirá y si será posible que las conversaciones inicien correctamente el viernes.

El enviado agregó que la prioridad será establecer un amplio cese al fuego; contener la amenaza del grupo Estado Islámico, y despejar los obstáculos de la ayuda humanitaria.

Queremos asegurarnos de que cuando empecemos, si lo hacemos, al menos comencemos con el pie derecho , afirmó. De todos modos será cuesta arriba .

Por su parte, el canciller turco advirtió que toda participación de fuerzas curdas en las conversaciones de Ginebra sería peligrosa y echaría por tierra la iniciativa que busca poner fin al conflicto de casi un lustro.

Las tensiones geopolíticas entre países que incluyen a Turquía, Rusia, Irán y Arabia Saudita han dificultado los esfuerzos de los negociadores. La iniciativa ha enfrentado demoras y disputas por la lista de invitados.

Las conversaciones de Ginebra serán las primeras gestiones desde que las discusiones se desplomaron hace dos años.

Rusia pidió la inclusión de representantes curdos. Por su parte, EU y otros han apoyado a los curdos en la lucha contra el grupo extremista Estado Islámico en Siria, pero Turquía se opone terminantemente.