Bengasi.- El nuevo primer ministro libio, Mustafa Abu Shagur, anunció el jueves a la AFP "un importante avance" en la investigación del ataque al consulado estadounidense en Bengasi (este), que costó la vida al embajador norteamericano Chris Stevens y a otros tres diplomáticos.

"Hemos hecho un importante avance. Tenemos nombres y fotos. Se han realizado arrestos y se están efectuando otros en este momento", declaró Abu Shagur en su primera entrevista desde su elección la víspera como jefe del nuevo gobierno de transición.

El primer ministro no dio detalles sobre el número o la militancia de los detenidos.

"No queremos encasillar a esa gente antes de conocerla con precisión", añadió Abu Shagur, que mantiene su cargo de vice primer ministro hasta la formación del nuevo gobierno transitorio.

Este ataque, ocurrido el martes, día del undécimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, provocó una ola de condenas internacionales, en primer lugar en Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama pidió la colaboración de Trípoli para detener y entregar a la justicia a sus autores.

Casi un año después de la caída del régimen de Muamar Gadafi, el hecho ilustra una vez más la incapacidad de las autoridades libias de garantizar la seguridad en el país, donde las milicias armadas imponen su ley.

El portavoz de la Alta comisión de seguridad del ministerio del Interior, Abdelmonem Al Horr, indicó previamente la AFP que se creó una "comisión independiente" para investigar el ataque, que estará presidida por un juez y reunirá a "expertos" de los ministerios de Justicia e Interior.

Según el portavoz, la investigación es "muy complicada" en la medida en que la multitud presente en el perímetro del consulado "no era homogénea". "Había extremistas, simples ciudadanos, mujeres, niños, criminales", agregó.

Inicialmente atribuido a manifestantes encolerizados por un video difundido en internet y titulado "La inocencia de los musulmanes", considerado como ofensivo para el islam, el ataque sería más bien el resultado de una operación coordinada, según un responsable estadounidense.

Según esta fuente, extremistas utilizaron a manifestantes que protestaban contra el filme como "pretexto" para atacar el consulado con armas de pequeño calibre, pero también con lanzacohetes.

Este jueves, el polémico video provocó enfrentamientos delante de la embajada de Estados Unidos en El Cairo y en Yemen, donde manifestantes atacaron la embajada en Saná, antes de ser desalojados por la policía.

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