Los sirios se dirigieron a votar en un referendo sobre una propuesta para una nueva constitución que forma parte de un proceso de reforma política, que los opositores al presidente Bashar al-Assad han tachado de cosmético e irrelevante frente a la violencia mostrada por las fuerzas de seguridad del gobierno y la creciente la insurrección armada.

Pese al levantamiento que lleva 11 meses y de los llamados de Estados Unidos, países europeos y muchos países árabes por la dimisión de Assad, los observadores informan que el Presidente mantiene un importante apoyo en Siria.

Es muy probable que una gran parte de la población vote en favor del proyecto de Constitución como una muestra de apoyo a Assad, expuso Fawaz A. Gerges, director del Centro de Medio Oriente en la London School of Economics.

Creo que uno de los principales errores que muchos de nosotros hemos cometido es que hemos subestimado la base del poder de Assad. Considero que tiene al menos 30% de apoyo sólido , manifestó Gerges.

Entre los miembros de la minoría alauita musulmana, secta a la cual pertenece el Presidente, la influencia de Assad sigue siendo fuerte, expuso Gerges, en muchos casos a causa del temor causado por las violentas represalias a manos de la oposición sunita.

También añadió que los cristianos, después de haber visto los ataques a las iglesias y a los fieles por parte de extremistas islámicos en Irak, han expresado su temor de que la revuelta en Siria tomará un giro fundamentalista. Ellos apoyan a Assad, debido a que han estado a salvo bajo su gobierno.