Alemania registrará una inflación de 3% en 2021, la más alta desde 1993, en un contexto de alza de los precios de la energía y las materias primas, anunció este miércoles el gobierno, que prevé una tendencia descendente en 2022 y 2023.

"El gobierno prevé una tasa de inflación de 3.0% en 2021, 2.2% en 2022 y 1.7% en 2023", anunció el ministerio de Economía en un comunicado con sus nuevas previsiones macro-económicas.

Es la inflación más alta desde 1993, cuando el índice del año quedó en 4.5%, en gran parte debido a la reunificación de Alemania.

"Los cuellos de botella y la reciente fuerte subida de los precios de la energía en el mundo provocaron un aumento de la tasa de inflación", comentó el ministerio.

Por las mismas razones, el gobierno alemán rebajó su previsión de crecimiento para 2021, que será de 2.6% frente al 3.5% de la previsión anterior.

Berlín espera un fuerte repunte del PIB en 2022, previsto en un 4.1 por ciento.