El presidente Andrés Manuel López Obrador participó ayer simultáneamente en su habitual conferencia matutina y en la Cumbre de Líderes sobre el Cambio Climático, donde habló acerca de migración, energías fósiles y pidió a Estados Unidos visas de trabajo y de residencia para mexicanos en ese país.

López Obrador, quien ha enfrentado críticas por su política energética favorable a los combustibles fósiles, dijo que México está modernizando sus plantas hidroeléctricas para reducir el uso de petróleo y carbón en la producción de electricidad.

El mandatario mexicano expresó que su gobierno ha descubierto tres grandes yacimientos de hidrocarburos, pero el petróleo se destinará a cubrir la demanda del mercado interno y se acabará con la práctica de exportar crudo y comprar gasolinas.

El titular del Ejecutivo federal no mencionó el compromiso que hizo México en la Agenda 2030, para que el 35% de la energía generada por el país para 2024, y el 43% para 2030, sea limpia.

Sin embargo, expresó: “la energía que se produce con agua es limpia y barata. De ahí que hemos decidido cambiar turbinas antiguas por equipos modernos, lo cual nos permitirá aprovechar el agua de los embalses para producir más energía sin construir nuevas presas y sin causar afectaciones”.

Con todo respeto, Mr Biden

Luego, pese a no ser un tema de la Cumbre, el presidente López Obrador hizo una propuesta migratoria al presidente estadounidense Joe Biden.

“La propuesta es que juntos ampliemos dicho programa en el sureste de México y en Centroamérica para sembrar 3,000 millones de árboles adicionales y generar 1 millón 200,000 empleos. Nosotros asumimos nuestra responsabilidad económica y nos comprometemos a ayudar en la organización productiva y social, y ustedes, presidente Biden, podrían financiar el programa Sembrando Vida en Guatemala, Honduras y El Salvador”, expuso.

López Obrador argumentó que con cuatro millones de hectáreas de árboles se absorben 70 millones de toneladas de dióxido de carbono por año.

Y luego lanzó otra solicitud al presidente Biden: “agrego una propuesta complementaria, con todo respeto. El gobierno de Estados Unidos podría ofrecer a quienes participen en este programa que, después de sembrar sus tierras durante tres años consecutivos, tendrían posibilidad de obtener una visa de trabajo temporal, y luego de otros tres o cuatro años podrían obtener hasta la residencia en Estados Unidos o su doble nacionalidad”.

jorge.monroy@eleconomista.mx