El alza en el precio del boleto del metro en Chile provocó que la población, y especialmente estudiantes, convocara a marchar y protestar desde el pasado lunes 14 de octubre contra el gobierno chileno. El movimiento social que comenzó en Santiago, la capital, se ha extendido a otras ciudades chilenas como Valparaíso y Concepción, cobrando fuerza también por otras exigencias de la ciudadanía contra la administración del presidente de Chile, Miguel Sebastián Piñera Echenique. En respuesta a los movimientos, las autoridades chilenas declararon estado de emergencia en la capital el sábado 19 de octubre, es decir, desplegaron cuerpos militares en la ciudad.

Foto: Reuters
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1. ¿Qué estalló las protestas?

El incremento de 3.75% en el precio del metro en la ciudad de Santiago, pasando de 800 pesos chilenos a 830 (alrededor de un dólar con 20 centavos), estalló el movimiento de protesta social. Los jóvenes y especialmente los estudiantes convocaron a marchas en contra de esta medida acordada entre la iniciativa privada y el sector público.

El descontento social llevó a la población a protestar dentro de las instalaciones del metro en la capital. Cientos de personas utilizaron el metro sin pagar el pasaje, se levantaron torniquetes y algunas estaciones del metro también presentaron algunos daños. Las autoridades detuvieron a civiles que participaron en el movimiento.

Protestas en Santiago de Chile. Foto: Reutes

2. ¿Porqué se intensificaron las protestas?

La detención de los participantes en las protestas y el endurecimiento de las sanciones contra los mismos intensificó el descontento de la población provocando un mayor número de manifestantes y daños en casi todas las líneas que recorre el metro de Santiago. Algunos grupos dentro de la capital iniciaron incendios, saqueos a negocios y ataques en algunas instalaciones públicas.

En respuesta al caos que se desató en la capital chilena, el presidente Miguel Sebastián Piñera declaró estado de emergencia en la ciudad. Desplegando a cuerpos militares para controlar los movimientos sociales, cerca de 500 militares fueron enviados. Pese a la llegada de los cuerpos militares a Santiago las protestas continuaron. El estado de emergencia y el cierre de toda la red del metro en la capital permanecen este domingo.

Protestas en Santiago de Chile. Foto: Reutes

3. El fondo de las protestas

Aunque el alza en el precio del boleto del metro fue el motivo que desató las marchas y protestas, la sociedad manifiesta que no es el fondo de estos movimientos. Entre las principales exigencias se encuentran los bajos salarios y la desigualdad social, específicamente se reclaman los altos precios de la electricidad, la gasolina, el transporte y los medicamentos.

Protestas en Santiago de Chile. Foto: Reutes

Las cifras

La desigualdad social es el motor que impulsó a la población chilena a salir a las calles a protestar. De acuerdo con medios internacionales las tensiones sociales y las exigencias de la población ya se habían acumulado, los manifestantes condenan el sistema chileno por lograr crecimientos económicos sin desarrollo interno

Chile es uno de los países más estables en términos estrictamente macroeconómicos. Autoridades internacionales, como el FMI y la Cepal, han proyectado una expansión de hasta 2.8% para el 2019, por encima de la media esperada para América Latina y el Caribe (0.5%) y superior también a la proyección para México, que ronda entre el 1 y el 0.4 por ciento. 

Pese al crecimiento del PIB, los chilenos manifiestan que no existe una distribución correcta de los ingresos, que las clases altas son las únicas que reciben beneficios del comportamiento de la economía, que la educación, la salud y la vivienda son cada vez menos costeables para la mayoría de la población y que el esquema financiero ahoga a los habitantes. 

De acuerdo con cifras del Ministerio de Desarrollo Social de Chile, el quintil más alto, donde se concentra la población más rica del país ingresa en promedio 11 veces más que el quintil uno, los más pobres. Mientras la población más pobre ingresa en promedio 393,846 pesos chilenos (554 dólares) cada mes, el ingreso de los más ricos asciende a 4 millones 276,014 pesos chilenos (6,017 dólares). 

La educación también enfrenta costos diferentes para quienes pertenecen al quintil uno y quienes pertenecen al quintil cinco. La cobertura de educación universitaria asciende a 59% de la población más rica y cae hasta 22% para los más pobres. 

Un hombre dormido a la puerta de un edificio, en Santiago de Chile. Foto: Reuters