Al momento de presentar la declaración anual, se comenten algunos errores respecto a la deducción de ingresos y éstos quedan plasmados en este ejercicio fiscal.

Ya sea por una imprecisión u omisión, los contribuyentes no están exentos de cometer este tipo de equivocaciones, para ello, las autoridades fiscales brindan la oportunidad de corregir esa información a través de las declaraciones complementarias. Este tipo de documento sólo debe enviarse en caso de que la declaración anual tenga inconsistencias respecto a los ingresos obtenidos.

De acuerdo con el Código Fiscal de la Federación, establece que las declaraciones que presenten los contribuyentes serán definitivas y sólo se podrán modificar por el propio contribuyente hasta en tres ocasiones, siempre que no se haya iniciado el ejercicio de las facultades de comprobación.

Este tipo de declaraciones, como su nombre lo señala, complementan los datos que el contribuyente envió previamente a las autoridades fiscales y sirven para sustituir o agregar información referente a sus inconsistencias en la declaración anual, explicó Simón Díaz, director general de la plataforma contable El20.mx.

“En la complementaria, el contribuyente corrige o agrega algún dato antes de que la autoridad lo solicité. Lo que se evita son multas y recargos, ya que se está corrigiendo antes de que la autoridad se lo exija. Es recomendable presentarla en cuanto detecten el error o la omisión, lo mejor es enviarla lo más pronto posible al SAT”, explicó.

Diferentes tipos de modificaciones

De acuerdo con el apartado 2.8.4.5 de la Resolución de la Miscelánea Fiscal 2021, los contribuyentes pueden presentar diferentes tipos de declaraciones complementarias para avisar a las autoridades fiscales en caso de tener errores en su declaración.

El primero es el de “Modificación de Declaración”, en éste, el contribuyente puede cambiar la información de una declaración previamente presentada o para incorporar regímenes u obligaciones que omitió o tengan imprecisiones.

El segundo es “Dejar sin efecto Declaración”, éste se utilizará para eliminar en su totalidad una declaración o declaraciones previamente presentadas. Y por último, “Declaración no presentada”, únicamente podrá presentarse cuando el contribuyente previamente hubiese dejado sin efecto la o las declaraciones presentadas con anterioridad.

Es importante que el contribuyente que utilice las declaraciones complementarias tenga la certeza de cuál va a presentar, ya que cada una de ellas se considera para su correcta fiscalización.

En ese sentido, el experto contable especificó que cualquier tipo de declaración complementaria que se realice debe contener todos los datos exactos, así como cantidades, previo a su envío; ya que si se hace una nueva corrección o modificación puede generar problemas con las autoridades.

Incluso, señaló que a comparación de la declaración anual, las declaraciones complementarias no tienen un plazo estipulado para presentarse y que el contribuyente lo puede las puede realizar en cualquier momento o presentar aclaraciones de años anteriores.

Díaz recordó que las declaraciones complementarias no limitan las facultades de comprobación y que si en la declaración complementaria se determina un pago adicional, el fisco cobrará los recargos sobre la diferencia, a partir de la fecha en que se presentó este último ejercicio.

Para el directivo, en las declaraciones complementarias muchos contribuyentes envían CFDI de ingresos que omitieron, y esto lo hacen para evitar multas y recargos en caso de que Hacienda encuentre irregularidades. 

“Es cuando el contribuyente no tomó en cuenta algún CFDI, cuando se le pasó declarar algunas facturas o simplemente las olvidó dentro del proceso contable, entonces hay una modificación en lo que debió haber pagado de impuestos. Normalmente el ISR se modifica de lo que haya declarado en el momento en que la presentó, y cuando hace una declaración complementaria el ISR y el IVA se modifican”, detalló.

montserrat.galvan@eleconomista.mx