Algunas veces la mala administración financiera, acompañada de la poca educación en estos temas, hacen que las personas tomen créditos cuando no deben hacerlo, lo que genera que caigan en situaciones de impago. Si se encuentra o ha estado en esta situación, es probable que algún despacho de cobranza se haya puesto en contacto con usted para liquidar la deuda. Sin embargo, muy pocas personas saben que existen algunas normas que deben seguir estas entidades.

Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), explica cuál es el papel de estos despachos, hasta dónde pueden llegar y cómo proceder contra ellos si están realizando acciones que no pueden ejercer.

Asimismo, comentó, las condiciones a las que se deben apegar para realizar las gestiones de cobro, negociación o reestructuración de los créditos, préstamos o financiamientos.

Para el presidente de la comisión, es importante precisar que el despacho de cobranza actúa como intermediario entre usted y la entidad financiera, con el propósito de requerir extrajudicialmente el pago de la deuda, así como negociar y reestructurar los créditos, préstamos o financiamientos.

De igual manera, señaló que la Condusef ha recibido quejas de los usuarios que han pagado directamente al despacho alguna quita, sin notificar a la entidad financiera, lo que deriva enque su deuda siga vigente.

Por lo anterior, es necesario hacer hincapié en que la formalización del convenio deberá realizarse con la entidad financiera que otorgó el crédito y no con estas entidades de cobranza.

“Lo que tienen que hacer estos despachos es cumplir con algunas disposiciones que ha emitido la Condusef, éstas van desde tener horarios establecidos para realizar ciertas acciones de cobranza y hasta no poder recibir dinero directamente del usuario, creo que estasserie de reglas están muy claras y son para proteger y dar certidumbre al usuario y no para generar una cultura del no pago”, explicó el presidente de la comisión.

En qué debe fijarse

Por lo anterior, la Condusef otorga las condiciones que tiene los despachos de cobranza para realizar las acciones financieras ya mencionadas.

Estas entidades tendrán que documentar por escrito con el deudor el acuerdo de pago, negociación o reestructuración de los créditos, préstamos o financiamientos, indicando los términos y condiciones que permitan identificar la oferta, descuento, condonación o quita, si el acuerdo incluye cualquiera de estos conceptos.

Asimismo, deberán señalar el importe a pagar desglosando el monto principal, intereses ordinarios, moratorios y en su caso cualquier otro costo que sea exigible de acuerdo con el contrato, incluyendo los cálculos respectivos.

Los despachos de cobranza tienen que especificar si con ellos se obtendrá el finiquito o liquidación adeudo, o sólo se cubrirá un pago parcial.

Esto último es muy importante, ya que, según Juan Pablo Zorrilla, presidente de Resuelve tu Deuda, existen casos en donde el cliente piensa que liquidó el adeudo, pero sólo fue pago parcial y los intereses se volverán a acumular.

“Si va a liquidar por sus propias vías debe tener cuidado de estas situaciones, siempre hay que pedir un convenio escrito que le permita, en un momento dado, ir a reclamar, por ejemplo: ‘Yo quedé de pagar 30% por la totalidad de lo que debía y no abonarlo’ (...) También no hay que satanizar a nadie, al final del día lo que hacen los despachos es un trabajo que es necesario porque aquél que contrató un crédito se comprometió a pagarlo y creo que no hay nada que afecte más a una sociedad que esa cultura de no pago”, informó.

Por último, destacó la Condusef, tendrán que señalar de manera clara en el documento el número de cuenta de la entidad financiera en el que se realizará el pago, con referencia al número de crédito de que se trate.

Recuerde que si un despacho de cobranza le solicita dinero en efectivo o hacer depósitos en una cuenta personal sin haber resuelto nada todavía, es factible que se trate de un fraude.

“En este sector existen, como en todos, los buenos, los regulares y los malos; normalmente los despachos que trabajan bien son los que tienen el mayor volumen porque los bancos tienen que cuidar asuntos legales; hay cuatro muy grandes y luego existen despachos que son más regionales o especializados en cierto tipo de deuda (...) Los buenos y regulares se apegan muchísimo al código de conducta que tienen la Asociación de Profesionales en Cobranza y Servicios Jurídicos”, indicó el directivo.

Asimismo, recomendó a las personas a acudir a las autoridades pertinentes, en este caso, la Condusef, si encuentra anomalías con el despacho de cobranza o si éste inicia una cobranza extrajudicial.

Por su parte, Mario Di Costanzo recordó que estos despachos no deben utilizar nombres o denominaciones que se asemejen a las de instituciones públicas, amenazar, ofender o intimidar a usted o algún familiar, compañero de trabajo o cualquier otra persona que no tenga relación con la deuda. Tampoco tienen la facultad de realizar gestiones de cobro a terceros, enviar documentos que aparenten ser escritos judiciales, entre otros.