Los Millennials destinan más de 40% de sus ingresos mensuales a alquilar un departamento. Esta generación, que representa aproximadamente una cuarta parte de la población en México, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se caracteriza por priorizar la independencia antes del matrimonio.

Diferentes expertos han señalado que una de las tendencias para quienes desean independizarse es compartir renta, lo anterior se debe a que los jóvenes mexicanos tienen la necesidad de emanciparse y, a la vez, coexistir cerca de sus lugares de trabajo o escuelas. Sin embargo, también explican que no se debe dejar de lado la obtención de un patrimonio como lo es una vivienda.

El portal de clasificados Inmuebles24.com dio a conocer que, durante el primer trimestre del año, la búsqueda de arrendamiento de vivienda por parte de los jóvenes entre 18 y 38 años ha aumentado de manera significativa en la Ciudad de México.

Por su parte, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros confirmó que el número de usuarios registrados en los sitios web de búsqueda de rentas creció significativamente, ya que del 2015 al 2016 aumentó más de 50%, cerrando con medio millón de personas.

Para Guillermo Simonini, CEO de Inmuebles24.com, el gran crecimiento que se ha visto en los últimos años por compartir una vivienda entre los jóvenes se debe a tres grandes factores, el primero es un tema en la economía personal.

“El incremento de las rentas lo hemos visto en los últimos 10 años, lo que vemos es un alquiler en una colonia que hace cinco años costaba 5,000 pesos, actualmente cuesta 9,000 o 10,000 pesos. Por su puesto que esta tendencia de compartir departamento va al alza por un tema económico, en donde se facilita más que dos personas compartan gastos”, indicó el CEO.

El segundo gran factor, estimó el especialista, es porque dejaron de existir algunos tabúes sobre el vivir con alguien desconocido. Comentó que, anteriormente, las personas se iban a vivir entre dos o tres amigos con años de trato directo y hoy en día se ven y se conocen un par de veces antes de hacerse roomies. “Vemos esta modalidad donde muchas personas tienen una necesidad y el departamento y es quien recluta a otros jóvenes para elegir quién vivirá con él o ella”, dijo.

El último elemento que ha influido en este incremento es el tema de compromiso. Guillermo Simonini explicó que esta generación no desea obtener obligaciones a largo plazo. Ser roomie le permite tener esa libertad de estar moviéndose conforme su estilo de vida y obligaciones laborales.

CÓMO OBTENER UNA PROPIEDAD

No obstante, comentó el CEO de Inmuebles24.com, el que los jóvenes no tengan un deseo de compromisos a largo plazo en este momento no quiere decir que no busquen concretar el ahorro para la compra de un inmueble.

“Lo cierto es que estas personas en algún momento van a comprar y lo harán con base en las necesidades que tengan en ese momento; por supuesto, que hay un tema de familia y de pertenencia a lugares que las generaciones anteriores tuvieron y que ésta no tiene (...) El mercado financiero está cambiando mucho y está intentando entender el idioma de los Millennials; lo que puedo visualizar es que están otorgando productos para gente joven, la banca, en cuanto a los préstamos, está cambiando, todo el tema de las fintech que van a venir a ganar mercado”, comentó.

En su momento, Leonardo González, analista de Real Estate de Propiedades.com, explicó que, actualmente, los salarios reales están perdiendo poder adquisitivo, por lo que la compra de una casa requiere de un mayor esfuerzo de ahorro.

Lo anterior lo confirma una investigación realizada por el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM, que indica que en los últimos seis años el poder adquisitivo del salario mínimo cayó 11.11 por ciento.

Manifestó que lo principal es hacer una planificación a largo plazo, con el objetivo de considerar la compra de una propiedad.

Los expertos recomiendan que, para cumplir satisfactoriamente cualquier meta de ahorro, es indispensable reducir los gastos. Se estima que una persona puede perder 16,000 pesos anualmente en los gastos hormiga. Y la paciencia se torna fundamental.

“El uso de nuevas tecnologías que mejoren el proceso de búsqueda y gestión de trámites así como el uso intensivo de opciones de financiamiento son otras alternativas”, concluyó González.

DESARROLLADORAS ENTIENDEN LA DEMANDA

Por otra parte, Guillermo Simonini indicó que al mismo tiempo que el sector financiero está tratando de entender a esta generación, los desarrolladores de vivienda también se encuentran trabajando en ello.

Refirió que quienes hacen vivienda en la ciudad han identificado algunas necesidades y han “mutado” los productos finales.

“Dependen mucho de la zona, en los mercados existen segmentos y el de Polanco no va a dejar de ser el segmento de Polanco (...) Pero, por supuesto, el desarrollador está entendiendo la demanda, es por eso que vemos departamentos de 50 o 60 metros y observamos que hay departamentos que no ofrecen estacionamientos, salón de usos múltiples o gimnasio, entonces la oferta está cambiando”, explicó.