Una llamada telefónica y un guión convincente son suficientes para convertir a alguien en víctima de un fraude financiero. Ante tal situación siempre es recomendable estar alerta, sobre todo en la información que se proporciona a otras personas y más si se trata de datos de nuestras tarjetas de crédito.

Jesús Ríos, diseñador, ha estado a un paso de ser defraudado. Tras recibir la supuesta llamada de un banco que conocía algunos de los datos de su tarjeta , le ofrecieron promociones solicitando confirmar sus datos, obligándolo a revelar información confidencial.

Tenían una conversación convincente. Estuve a punto de creerles todo, me decían que me ofrecían una tarjeta con mayor línea de crédito y sin pago de anualidades. Al principio me sorprendió y más cuando me comenzaron a dar algunos datos como el número de mi tarjeta.

Todo su teatro se terminó cuando me solicitaban los dígitos de seguridad que contiene mi tarjeta de crédito en la parte trasera (…) se que con ellos es con los que se realizan compras telefónicas o por Internet y fue ahí donde descubrí que estuve cerca de ser defraudado , dice Ríos.

Las instituciones financieras recomiendan que ante un caso similar nunca se debe revelar ese tipo de información, pues en los bancos ya se cuenta con los datos de sus clientes.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que nunca se proporcionen datos de la cuenta y mucho menos claves o números de seguridad, ya sea en páginas de Internet que a veces son tan reales y simulan las de un banco así como en mensajes de texto que piden actualizar datos o incluso en llamadas telefónicas.

Marco Carrera, vocero de la Condusef, asegura que dichos problemas lamentablemente no son una nueva práctica, por lo que piden a la gente a recordar que los correos electrónicos, llamadas o mensajes de texto no son el canal para que las instituciones bancarias soliciten información confidencial.

Los bancos o las firmas como Visa y MasterCard ya tienen la información de la gente, entonces no se tiene por que recurrir a esas medidas para recabar datos , dijo Carrera.

Estudios de la Condusef revelan que la tarjeta de crédito fue el producto con mayor número de acciones de atención durante el 2011, pues tan solo en el primer semestre de ese año, de las 226,363 acciones de atención de banca múltiple recibidas, el 44.9% correspondieron a este producto financiero.

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raul.delgado@eleconomista.mx