En el transcurso del tiempo, hay momentos en los que los mercados financieros pueden tener mayor volatilidad. En la actualidad, nos encontramos en momentos de grandes variaciones, el entorno económico y cambios en el mercado: Grecia, Europa, las elecciones del 1 de julio. Es en estos periodos cuando los inversionistas tienen mayores dudas e incertidumbre del posible resultado de invertir o de retirar su dinero.

Hoy, la volatilidad de los mercados continúa y parecería que llegó para quedarse. Y aunque las bolsas han ofrecido rendimientos sorprendentes a lo largo de los años, no hay que dejarse llevar por el buen o mal momento; hoy debemos tener más claro que nunca qué es lo que debemos hacer y cómo elegir el riesgo que deseamos.

Debemos escuchar constantemente aquel consejo que nos dice: Mantén tu horizonte de inversión claro y no tomes decisiones precipitadas . La realidad sobre las inversiones a corto y largo plazos es en muchos casos un tema confuso para los inversionistas, quienes en ocasiones no saben exactamente si el fondo o acción que adquieren tiene una característica de crecimiento o es volátil y sectorial. Puede ser que el largo o corto plazo se vea como un periodo distinto para cada inversionista, por eso es indispensable que nosotros lo tengamos claro en términos personales.

¿Qué es lo que debemos saber para tomar la decisión de invertir a corto o largo plazo?

Para conocer cuál es la estrategia que debemos tomar es necesario tomar en cuenta lo siguiente:

• Definir cuál es nuestro concepto personal, si deseamos invertir en corto o largo plazo.

• ¿Para qué voy a usar estos fondos que deseo invertir? ¿Para pagar el enganche de un inmueble en un año, para comprarme un coche en dos años, pagar una maestría en tres años o la universidad de mi hijo?

• Lo ideal para definir un portafolio de inversión es descifrar qué es lo que quiero y necesito, el tipo de riesgo que quiero tomar, qué rendimiento y ganancia deseo. Para ello, lo mejor es destinar y separar los recursos; por ejemplo, para un corto plazo (menos de un año), enfocar aquellos recursos que se requiera para un imprevisto o si sólo quiero tener mi dinero invertido poco tiempo; a diferencia de aquel que no voy a necesitar de manera inmediata, largo plazo (más de un año), ya que dichos recursos no los necesito en un corto tiempo o para algún imprevisto, y de este modo, no correr riesgos innecesarios.

• En una inversión en la cual se busca aprovechar el crecimiento de la Bolsa, sería acertado tener un horizonte amplio de inversión, de cuatro a cinco años o incluso más. Iniciar mi inversión con este horizonte establecido me permite tranquilizarme si en el camino suceden correcciones fuertes y poder esquivar a la volatilidad y los cambios drásticos del mercado bursátil.

Mancuerna con su asesor

Es importante que definas de manera precisa, junto con tu asesor, el plazo de la inversión que deseas. Por ejemplo, un portafolio cuyo objetivo se determine como un plan para el retiro deberá ir ajustando los porcentajes de inversión en instrumentos menos volátiles según se acerca el momento de hacer uso de los recursos. Hay que indicar que depende de cada uno de nosotros determinar el plazo de nuestra inversión, por lo que debemos conocer a fondo nuestras necesidades y objetivos, para tomar la mejor decisión y no tomar riesgos innecesarios en nuestras inversiones.

*El autor es VP Productos/Asset Managment y fiduciario BBVA Bancomer.