Este 2019, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro cumplió 25 años, y aunque existen avances en la materia, también se mantienen los retos, en especial con el ahorro pensionario de los trabajadores, por ello, es importante generar estrategias a largo plazo donde obtenga ingresos extra y así complementar la pensión que recibirá en un futuro. Todo, con el objetivo de vivir una vejez en paz.

En este sentido, es importante que evalúe todas las opciones posibles en las que podrá invertir y garantizar un ingreso adicional. Existen alternativas como los bancos y aseguradoras que le dan la oportunidad de realizar este tipo de proyectos; sin embargo, el sector inmobiliario también puede ser una opción que no debe descartar.

De acuerdo con Sergio San Sebastián, director de Credimejora en la Ciudad de México, este esquema de inversión representa una medida a largo plazo en donde las personas, durante su vida laboral, pueden aprovechar las oportunidades económicas para comenzar a gestionar este tipo de proyectos.

“Invertir en bienes raíces puede ayudar a las personas que actualmente se encuentran con una buena estabilidad laboral a valerse de esos ingresos para adquirir un inmueble, ocuparlo e invertir en el futuro, para que, cuando llegue a una edad en la que ya no pueda laborar, ese inmueble sea rentado”, dijo.

Refirió que ese ingreso extra puede adherirse como un complemento de su pensión, donde se consideraría como vitalicia, ya que es hasta el momento en que fallezca cuando dejará de recibir los beneficios de las rentas.

Patrimonio establecido

En cuanto a los requisitos que debe cumplir para llevar a cabo este tipo de inversiones, el directivo detalló que no necesariamente existe algún tipo de lineamiento o característica para que las personas desarrollen estos proyectos.

“Lo más importante en este tipo de inversiones es que va enfocado a personas que posiblemente ya cuenten con una vivienda, o bien, que ya cubrieron con el requisito y necesidad de comprar algo para su propio uso. Una vez que ya tienen ese patrimonio y salgan a buscar otro para una inversión, como rentarlo, se da en una edad donde ya no pueden trabajar, generalmente son personas que cumplieron la compra de un inmueble principal. Esta medida se considera la más prudente”, añadió San Sebastián.

En este sentido, agregó que este tipo de inversiones debe ser contemplada de manera cautelosa y tomando en cuenta los ingresos que se generen durante su vida laboral, ello con la intención de no afectar su presupuesto.

“En este tipo de inversiones hay dos caminos iniciales: si se compra un inmueble para inversión con recursos propios, el requisito es tener el suficiente ahorro como para comprar de contado, la otra es, donde la mayoría de las personas opta, a través del mercado hipotecario, buscar un financiamiento para una segunda opción de vivienda y pagarla con el transcurso de los años.

Las personas que sacan una hipoteca para comprar un inmueble e invertir en él saben que a futuro van a ganar con la plusvalía, en donde podrán rentar el inmueble en el momento donde su vida laboral termine y ocupar dicho ingreso como un complemento, como puede ser el de la pensión”, manifestó.

Brókeres, brazo auxiliar

Si piensa generar ingresos extra a través de bienes raíces para obtenerlos a largo plazo, es importante que obtenga la asesoría de expertos en el tema que ayuden a definir su proyecto de inversión, por ello ocupe las figuras de los brókeres inmobiliarios e hipotecarios.

“En cuanto a los brókeres hipotecarios, éstos ayudan y asesoran a las personas a elegir la mejor opción de crédito hipotecario, qué opciones hay en este mercado o si están o no en el momento idóneo para sacar un financiamiento y comprar una vivienda como inversión, mostrando qué esquemas les funcionarían mejor. Por ejemplo, hay esquemas en el que se manejan los pagos crecientes, donde se paga en un menor plazo y la mensualidad sube año con año.

“Pero si adquiere como segunda vivienda, puede rentar ese inmueble y con parte de esta renta pagar la hipoteca”, agregó San Sebastián.

El director de Credimejora en la Ciudad de México destacó que las tareas de estos brókeres ayudan a las personas a definir sus proyectos.

“Un buen bróker hipotecario puede decir, más o menos, de acuerdo con lo que gane, cuánto es lo máximo que debería endeudarse para no meterse en problemas y pagar la hipoteca sin alguna dificultad”, señaló.

En cuanto a los brókeres inmobiliarios, el directivo de Credimejora destacó que éstos cumplen la tarea de asesorar a las personas respecto a las mejores opciones del sector (primera vivienda o vivienda para inversión) en cuanto a las características de los inmuebles.

“Algo interesante es que dentro del mercado se realizan nuevas oportunidades de negocio, donde los desarrolladores construyen inmuebles con el objetivo de venderlos, y los compradores los pongan en renta bajo un esquema tipo Airbnb. Ahí, los desarrolladores administran los departamentos y le aseguran al comprador una renta mensual, asumen ese riesgo de los huecos que puedan existir y las personas que adquirieron solamente reciban su renta mensual”, comentó.

Estas opciones deben ser consideradas únicamente como un ingreso extra a lo que se espera recibir al término de su vida laboral, por lo que considere si esta opción es redituable a su proyecto de vida.

“Este tipo de inversiones debe verse solamente como un complemento, nunca como una sustitución a la pensión, ya que, además de ser un esfuerzo de los trabajadores, éstos deben asegurarse de que los bienes raíces sean una opción que se adecue al estilo de vida que planean tener al retirarse de la vida laboral”, expresó.