Si entre sus planes se encuentra rentar o comprar una casa, debe considerar algunos factores que pueden elevar su precio que van más allá de la ubicación, oferta y la demanda como la inflación, ya que para los dos escenarios los costos se basan, en algunos casos, en el reporte de inflación, según los expertos.

La inflación no es otra cosa que el aumento sostenido de los precios, lo cual suele traducirse como una pérdida del poder adquisitivo de los consumidores, provocada por la devaluación de la moneda. Hay diversas formas en que afecta de manera directa a los precios y la dinámica del mercado inmobiliario , explicó Alejandro Castañeda, gerente de Investigación Comercial de Lamudi, portal inmobiliario.

La primera, según el especialista, es que al perjudicar la economía local limita una evolución homogénea de la balanza oferta y demanda, lo cual quiere decir que los precios aumentan sin que se incrementen los ingresos de los compradores.

En el primer mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor presentó un incremento mensual de 1.70% y en su comparación anual se ubicó en 4.72%, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Por su parte, el índice subyacente, que es donde se encuentra el subíndice de vivienda y que engloba los datos de la casa propia, renta de inmuebles, servicio doméstico y otros servicios para el hogar, registró un crecimiento mensual de 0.58% y una tasa anual de 3.84 por ciento.

Este aumento se debió principalmente al alza en el precio de las gasolinas que implementó el gobierno federal.

La inflación también afecta de manera directa las tasas de interés de los créditos hipotecarios, herramienta vital del mercado inmobiliario. Este año, BBVA Bancomer acaba de anunciar que debido a la inestabilidad que está marcando la relación peso-dólar, así como el aumento del precio de la gasolina, se estima una inflación mayor de 6%, hecho que a mediano plazo podría afectar al sector al producir una ligera desaceleración .

El alza en los costos de los energéticos ha afectado, en algunos casos, los precios de los materiales para la construcción y por ende podría encarecer las viviendas y la renta de las mismas.

Bajo este panorama, expertos en temas inmobiliarios han explicado que, pese a los factores externos e internos, como el alza en tasas por parte del Banco de México o la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados que han implicado movimientos en el tipo de cambio y que han afectado los bolsillos de las personas aún es buen momento para adquirir una casa mediante un crédito hipotecario.

En el 2016, los precios de la vivienda nueva a la venta crecieron más que la inflación, por lo que se estima que en el 2017 el sector seguirá creciendo, aunque se debe actuar de manera prudente, cuidando la relación oferta/demanda, el aumento de precios y, sobre todo, la capacidad de compra de los mexicanos, pues se debe evitar llegar al punto en que los precios sean inaccesibles , comentó Castañeda.

Por el lado del arrendamiento, el portal de ventas y rentas Metros Cúbicos indicó que si actualmente renta algún tipo de vivienda, ya sea casa o departamento, debe tener en cuenta que el costo del arrendamiento aumentará al terminar el contrato convenido, donde el porcentaje de dicho incremento se basará en el reporte anual de la inflación o de común acuerdo entre arrendatario y arrendador. Comúnmente, la renta anual aumenta un máximo de 10% sobre el monto vigente.

Asimismo, recomendó a las personas que se informen de cómo se fijan estos aumentos al costo del arrendamiento y conocer los detalles en esta materia en el Código Civil vigente de cada localidad.

Para evitar que la inflación o la voluntad o el ánimo del casero determinen el aumento anual de una renta lo mejor es que el monto sea fijado al momento de firmar el contrato; recordemos que siempre las cosas escritas y claras fluyen de una mejor manera que cuando se crean acuerdos verbales papelito habla y el contrato es siempre el mejor respaldo que puede tener un inquilino en caso de enfrentarse a un abuso de su casero , explicó Alejandro Castañeda.

Por su parte, el portal refirió que el porcentaje del aumento también se debe decidir con respecto a variables como la zona, el tamaño del inmueble, los servicios que ofrece, la inversión en reparaciones, el mercado, así como la oferta y la demanda.

El gerente de Investigación Comercial de Lamudi comentó que ante un clima de incertidumbre, donde un alza a la inflación se vislumbra, los bienes raíces siempre aparecen como un lugar de resguardo del capital y la inversión en los subsectores industrial, residencial y comercial son una buena idea para quienes buscan opciones para poner a salvo el capital acumulado.

Por último, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros recomienda analizar el efecto de la inflación en el precio de bienes y servicios que consume a lo largo del tiempo, pero también en la planeación de sus metas financieras y patrimoniales a mediano y largo plazo.