El fin de enero puede ser un alivio porque representa el término de la famosa cuesta de inicios de año.

Sin embargo, en este año la fecha puede ser sólo simbólica, pues el contexto económico actual, como refieren diversos estudios, podría hacer que la cuesta llegue hasta marzo.

Si éste es su caso, podría estar considerando alternativas para solventar sus deudas. Empeñar es una de las opciones más recurridas por esta situación. En los años anteriores hemos visto que la cuesta se prolonga. De hecho ya no comienza a principios de enero, sino a mediados y dura más o menos hasta febrero , refirió Claudia Núñez, gerente general de Mercadotecnia y Franquicias de Prendamex.

Si recurrirá a este tipo de préstamo para solventar la cuesta extendida, conviene que lo conozca un poco más.

La última opción

El crédito prendario es un préstamo de efectivo sobre el valor de una prenda, que el cliente recupera mediante el pago del capital más el costo del préstamo en un plazo acordado.

Este tipo de préstamos puede llegar a ser de los más costos. Las tasas de interés dadas por las casas de empeño pueden llegar a más de 150% anual, explicó Juan José Salas, consultor de Finanzas Personales México.

Por ello, la Condusef sugiere antes revisar otras opciones, como créditos personales o incluso ver si conviene vender la prenda en vez de empeñarla.

Puntos a favor y consideraciones

A pesar de estas precauciones, el crédito prendario es de las primeras opciones para mucha gente , comentó Salas, aunque la primera posibilidad podría ser pedir prestado a un familiar y ya luego vendrían los préstamos bancario o prendario.

Con la extensión de la cuesta de enero, los empeños serán más solicitados. Prendamex espera un incremento de 10% en sus préstamos.

Esto es así porque empeñar tiene sus ventajas. La primera es la inmediatez.

No hay otro sistema que permita recibir dinero de manera más inmediata , afirmó Núñez, comentando que el tiempo promedio en que un cliente recibe su préstamo no pasa de 10 minutos. En un sistema bancarizado puede tardar días , aclaró.

El segundo beneficio es evitarse el papeleo y avales que pide la banca. Nuestros clientes principales son gente no bancarizada o sin historial crediticio adecuado , aseguró.

Ambos beneficios explican en parte las posibles tasas más altas. Casi no hay investigación sobre quién es el pignorante o si podrá pagar. En cambio, en un préstamo bancario uno está más localizado , comparó Salas.

La certeza de que un sujeto pagará reduce las tasas, pero conocer al sujeto toma su tiempo. Si el cliente no pueda esperar, entonces puede empeñar.

Si todo esto se ajusta a su situación, debe cerciorarse de que la institución está registrada ante la Profeco y checar las tasas de interés. Además, hay que considerar el resguardo de sus prendas y si hay flexibilidad para recuperar sus prendas. Si son bien manejados los empeños, pueden ser adecuados , concluyó Salas.

Apóyese en la Profeco al empeñar

La Profeco instauró el Registro Público de Casas de Empeño (RPCE) para dar certidumbre, certeza y seguridad jurídica a los usuarios de este servicio. En el portal de este registro usted podrá consultar la siguiente información:

  • Nombre y ubicación de las casas de empeño que se encuentren inscritas en el RPCE.
  • Sanciones a las que se han hecho acreedoras las casas de empeño registradas en el RPCE.

Cuesta de enero

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