Mantener en orden sus finanzas no sólo es una tarea en la que se requiere contar con los recursos económicos para solventar los diferentes gastos que puede presentar, también se requiere de una organización para saber la periodicidad con la que debe pagar ciertos servicios u obligaciones, ello repercutirá en que sea un usuario o cliente responsable.

En este sentido, existen formas en las que, como cliente de alguna institución, tiene la posibilidad de implementar mecanismos que le ayudarán a mejorar la relación que tiene con aquella entidad con la que tiene contratado algún producto o servicio.

Se trata de la domiciliación de pagos, una alternativa que seguramente ha escuchado constantemente en su banco para pagar algunos servicios básicos como la luz, el teléfono, Internet o la televisión por cable.

De acuerdo con la Asociación de Bancos de México, la domiciliación surge como un apoyo para los pagos puntuales, ya que con el ajetreo del día a día y las múltiples actividades es muy probable que olvidemos la fecha límite para hacer algún pago.

En este sentido, Sonia Martínez Vite, coordinadora del Grupo de Trabajo de Domiciliación Interbancaria de Recibos de la ABM, explicó que este servicio surgió como una respuesta a las necesidades de los clientes.

“La domiciliación es un medio que utilizamos todos los clientes y las empresas para hacer pagos de bienes o servicios adquiridos, es algo muy sencillo (...) La domiciliación es un servicio que ya tiene muchos años, el gremio se juntó para todo esto y es muy importante las sanas finanzas”, comentó.

Contratación sin complicaciones

Martínez Vite explicó que la contratación de la domiciliación es un proceso muy sencillo, ya que puede realizarlo directamente con el prestador de servicios, el banco o bien, por Internet.

Los únicos requisitos que necesita es su identificación oficial, el formato de alta de la domiciliación (que, en caso de realizar el proceso en línea, el formato será digital) y una cuenta de débito donde de acuerdo a la periodicidad de su servicio contratado es cómo se cargarán los montos a pagar desde dicha cuenta.

Pese a que es un trámite sencillo y rápido, la integrante de la ABM enfatizó que es importante revisar con detenimiento el formato de alta de domiciliación, ya que, aunque es más corto que cualquier otro tipo de formato, éste consta de alrededor de 10 campos, el que no debe perder de vista es aquel que le solicita el monto máximo que le pueden cargar a su cuenta, ello con el fin de evitar problemas al momento de generarse el cargo.

“No es que tengan que llenar tanto papeleo, es muy rápido y creo que hoy en día cuando nos piden ‘quédate en casa’ o ‘no salgas’, sí es importante pero tenemos que cumplir con esos compromisos”, comentó.

Sonia Martínez dijo que, aunque la función es prácticamente la misma, el término de la domiciliación es aplicado para las cuentas de débito, mientras que para las tarjetas de crédito se le conoce como cargos recurrentes.

jose.ortiz@eleconomista.mx