Cuando pensamos en adquirir un plástico, ¿qué nos motiva a hacerlo? ¿Es la capacidad de poder financiarnos a corto y mediano plazos? ¿O lo hacemos para poder comprar en línea?

La tarjeta de crédito es un medio de pago con el que, sin necesidad de traer efectivo, se pueden hacer varias operaciones hasta un monto límite, mientras que la de débito es un medio ligado a una cuenta de ahorro, y cuya ventaja es que el propietario no carga efectivo y gasta sólo lo que tiene en la cuenta, además de no pagar intereses, refiere información de la Asociación de Bancos de México (ABM).

Sin embargo, para tener una tarjeta de crédito, contar con una de débito es un requisito, advierte Freddy Domínguez, director de ComparaGuru.com.

Débito, un aliado para los desorganizados

Una tarjeta de débito básicamente es una chequera del banco. Por ello, cuentan con la ventaja de que su titular no puede exceder su capacidad de pago, a diferencia de un plástico de crédito, que cuenta con una línea de dinero que puede rebasar la capacidad de ingreso mensual del usuario.

Ésta es la razón por la que una tarjeta de débito puede ser una aliada de quienes acostumbran a gastar más de lo que ganan. Aunado a ello, hay comercios que ofrecen descuentos al pagar de contado, y como estos plásticos funcionan igual que el dinero en efectivo, puede acceder a ellos, puntualiza información de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Sin embargo, si bien el débito puede ser más seguro que usar efectivo, queda rezagado en este rubro frente a los plásticos de crédito. Si alguien le quitara su tarjeta de débito y de algún modo consiguiera su Número de Identificación Personal (NIP), puede sustraer su dinero, el cual bajo ninguna premisa es rembolsable.

Hay casos muy tristes de personas que conservan todo su patrimonio en su cuenta de nómina, es decir, su ahorro junto a sus pagos del trabajo, por lo que si alguien accede a sus cuentas, pierden todo , ejemplifica Domínguez.

Por ello, es recomendable que si utiliza una tarjeta de débito para administrar sus gastos, no mantenga grandes cantidades en ella. Puede optar por depositar en ella cantidades pequeñas o que sepa que va a gastar en el corto plazo.

Seguridad e historial, las mayores ventajas del crédito

A diferencia del formato de débito, los plásticos de crédito ofrecen una mayor seguridad por el seguro antifraudes con el que cuenta la mayoría, por lo que ante cualquier tipo de siniestro se encuentra protegido, y puede obtener un rembolso por la cantidad comprometida.

Sin embargo, el mayor beneficio a largo plazo es el del historial crediticio. Más allá de los programas de beneficios y la capacidad de endeudarse, lo más importante es que puede comenzar a crear historial con una tarjeta de crédito; para el caso de los jóvenes, si ya tienen 27 años y no cuentan con un registro de pagos, desembolsarán de cuatro a cinco veces más intereses que alguien que sí cuenta con uno al comprar un vehículo o una casa , advierte Domínguez.

No obstante, el crédito es una de las mayores armas de doble filo, ya que si bien aumenta nuestra capacidad de financiamiento (de manera gratuita incluso, cuando se es totalero cada mes), endeudarse con ella puede significar un gran desbalance en nuestras finanzas.

Y para comprar en línea, ?¿cuál uso?

Muchas personas buscan hacerse con una tarjeta de crédito para poder realizar operaciones en línea, de manera segura y más cómoda al pagar a meses sin intereses. Empero, puede conseguir estas ventajas en su tarjeta de débito a través de los procesadores de pago.

En México, actualmente PayPal y MercadoPago son los dos procesadores que mayor presencia tienen, y a través de los cuales se puede acceder desde el débito a las mismas garantías que ofrecen los plásticos de crédito, incluso la de los rembolsos, en algunos casos.

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