A la hora de revender un vehículo es natural que busquemos el mejor precio al colocarlo en el mercado, pero al ser un bien usado, hay que tomar en cuenta que existe una pérdida en su valor —o depreciación— causada principalmente por factores como el mantenimiento que se le haya dado, el nivel de orden que tenga en su documentación y pago de impuestos así como el modelo del automóvil.

Así lo informó la plataforma online de compra de autos seminuevos Carmatch que, en un análisis sobre la devaluación de vehículos en el mercado mexicano, expuso que estos bienes tuvieron una depreciación promedio de 24.4% entre el 2017 y lo que va del 2018.

Sin embargo, esta minusvalía puede mitigarse de distintas maneras.

Factores que mantienen el valor de reventa

Para mantener un atractivo precio de colocación de un vehículo seminuevo, la plataforma identifica tres puntos clave: el mantenimiento preventivo, el mantenimiento correctivo y la documentación vehicular.

El mantenimiento preventivo se refiere a los cuidados que tienen lugar antes de que cualquier falla aparezca, lo cual se relaciona directamente a los servicios. La firma recomienda que un auto debe ir a su primer servicio pasados los 10,000 kilómetros y, posteriormente, cada 20,000 kilómetros o seis meses, lo que suceda primero.

“Llevar a cabo esta práctica tiene dos razones importantes: mantener el valor del auto y conservar la garantía. El precio del auto baja drásticamente cuando, por falta de servicio, deriva en mantenimiento correctivo, que no es más que otro nombre para las reparaciones”, explica.

Para darle certeza a un comprador de que el mantenimiento preventivo ha sido el indicado, es importante llevar un registro de los servicios que ha tenido el auto, para lo cual existe el carnet de servicios, un pequeño libro proporcionado por la agencia al adquirir el vehículo en el que la agencia asienta la información de los mantenimientos que se van realizando.

En el mantenimiento preventivo también juega un papel muy importante el cuidado que se le dé en la parte estética y de limpieza.

El segundo rubro que ayuda a la conservación del valor del vehículo en su reventa es el mantenimiento correctivo que se refiere a cualquier elemento que componga su auto y que necesite corregirse. La plataforma refiere que atender estos desperfectos ayudará a recobrar el valor que un auto haya perdido cuando comenzó a fallar.

Si bien hay componentes que son de fácil sustitución (como faros o espejos), hay que cuidar que las piezas remplazadas correspondan, ya que un trabajo de pintura distinto o una autoparte que no sea original incidirá en el valor del auto.

Por último, contar con una documentación vehicular en orden también es importante. Además del carnet de servicios, Carmatch recomienda que cuente con la factura original del auto (o en dado caso, una copia de la factura original, aunque ésta incidirá también en el valor del auto).

Asimismo, cobra relevancia contar con un desglose de accesorios (un documento anexo a la factura en el que se detallan los componentes adicionales agregados al vehículo) y estar al día con impuestos como tenencias, multas y refrendos, así como con la verificación.

Un punto aparte en la documentación, más allá de contar con un seguro vehicular —que no agrega ni resta valor, según la plataforma— son los reportes de siniestro, los cuales genera la aseguradora cuando fue dueño del auto:

“Este documento valida el monto por el que la aseguradora evaluó los daños y puede servirle para comprobar el costo exacto que perdió su auto y evitar que un comprador oferte muy por debajo de este precio, como sucedería si no tuviera este papel oficial”, refiere Carmatch.

Aspectos que afectan el valor de reventa

Además de los puntos anteriores, hay aspectos que inciden en el valor de reventa de un vehículo, de los cuales la plataforma identifica seis.

El primero tiene que ver con los cambios de línea y primeros modelos. Aunque hay cambios de modelos cada año, cuando hay modificaciones mayores en motor o estructura se conoce como cambio de línea y esto tiene un efecto negativo en el precio de la generación anterior.

De manera similar, un automóvil descontinuado perderá valor por la dificultad de hallar piezas originales.

El segundo y tercer punto tienen que ver con el kilometraje (20,000 kilómetros al año es el promedio, pero puede llegar a superarse) y el desgaste derivado al uso interno y externo que se le dé al vehículo.

En tanto, modificar o tunear un auto puede restarle valor, ya que se priorizan los componentes originales. Además, el duplicado de llaves también adquiere relevancia, ya que perder un repuesto hará que la agencia lo descuente del precio del valor total de la compra, pero con compradores particulares es más complicado, dado que puede originar desconfianza.

Por último, hay que considerar el impacto que tiene el pago fiscal del Impuesto Sobre Autos Nuevos (ISAN), que se calcula sobre el valor del auto, por lo que entre más caro sea más se paga. Esto incide en el valor de reventa, ya que del desembolso inicial (auto más ISAN) sólo se retribuye el valor del auto y no del impuesto.

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