De acuerdo con un estudio elaborado por el Interactive Advertising Bureau (IAB) México, ocho de cada 10 usuarios de Internet comparan precios en línea, y siete de cada 10 son influidos en su decisión de compra por las reseñas que leen de otros consumidores.

Al respecto, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señaló que aquellos que crean contenidos y comparten sus experiencias para influir, generan conocimiento y aprendizaje, y prueban servicios y productos para recomendarlos, son prosumidores, es decir, productores y consumidores.

El organismo refirió que cada vez existen más portales, redes sociales o aplicaciones que dan paso a que los prosumidores emitan su valoración, con la finalidad de hacer más exigente al consumidor sobre sus derechos y que practiquen un consumo responsable.

En su blog, la Profeco mencionó que, al mismo tiempo, provocan que los proveedores mejoren la calidad de sus servicios y atención, con el objetivo de obtener comentarios y evaluaciones positivas.

Si después de investigar, comparar y analizar el servicio y/o producto que se necesita, se decide hacer una compra en línea, la Profeco subrayó la importancia de que el usuario sepa que tiene derecho a recibir información sobre los bienes y servicios ofrecidos, así como la entrega de factura, recibo o comprobante del mismo.

Además merece que le respeten los precios o tarifas, términos y condiciones conforme a los cuales se ofreció el producto, bien o servicio; ser informado antes de contratar el domicilio físico y datos de contacto del proveedor, y los procedimientos y medios para realizar reclamaciones o aclaraciones.