Cancún, Q.Roo.- De nueva cuenta, el Programa de Desarrollo Urbano de Cancún se encuentra envuelto en un litigio legal, como ha sucedido en las últimas tres administraciones municipales

En esta ocasión, el Tribunal de Justicia Administrativa del estado de Quintana Roo otorgó la suspensión temporal a vecinos de la Supermanzana 4 de Cancún, mediante la cual se ordena no publicar el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) de Cancún, el cual fue aprobado a puerta cerrada por el cabildo municipal la semana pasada. Ello impide que el documento pueda entrar en vigor.

EL PDU es el documento que fija la densidad de construcciones permitidas en la ciudad, los usos de suelo, la alturas de los edificios, entre otros parámetros urbanos.

Diversas voces ambientalistas y vecinales señalaron en su momento que esta modificación del PDU es oportunista, ya que se hace a escasas semanas de que concluya la actual administración municipal, además de que favorece enteramente los intereses de los grandes inversionistas, al densificar el  centro y la parte fundacional de la ciudad, además de permitir la construcción de más cuartos en la zona hotelera de Cancún.

Aracely Domínguez, presidenta del Grupo Ecologista del Mayab, dijo que además  no se tomó en cuenta al grueso de la población para modificar los parámetros de crecimiento urbano de la ciudad, permitiendo construcciones de hasta 30 pisos, sin anticipar todos los problemas inherentes a esta sobredensificación en términos de estacionamiento, agua, suministro eléctrico, entre otros.

La activista anticipó que la suspensión otorgada a los vecinos de la Supermanzana 4 hará que el conflicto ya no pueda ser resuelto por la actual administración del verde ecologista Remberto Estrada, por lo que tocará a Mara Lezama, alcaldesa electa de Cancún, resolver el problema.

En entrevista aparte, Miguel Ángel Lemus Mateos, vicepresidente del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe, dijo que rechazan enérgicamente este tipo de acciones por parte de grupos radicales que se oponen al ordenamiento  urbano de la ciudad.

El empresario asegura que contrario a lo que dicen los detractores del PDU, el documento se hizo con base en un consenso de mayorías, que incluyó a  asociaciones civiles, colegios y cámaras empresariales.

“Incluyó todas las peticiones proyectos y requerimientos de quienes se manifestaron oficialmente por los causes correspondientes; las agrupaciones de la Zona Fundacional se dieron por escuchadas y resueltas sus peticiones dentro del PDU.

“Adicionalmente me informaron autoridades municipales que las manzanas 1A, 2A y 15, de la zona fundacional se quedaron sin cambios”, dijo.

Lemus Mateos aseguró que aún hay  algunas voces en contra, “pero las que yo he escuchado carecen de sustento concreto”.

Dijo por último que se unirán para condenar “este acto de un tribunal administrativo que manipulado por una minoría de radicales pseudociudadanos quieren secuestrar el futuro desarrollo urbano  de nuestra ciudad al igual que lo hicieron con Tajamar”.