Cancún, QR. El 2014 concluyó sin que se pudieran concretar grandes proyectos de negocio en Quintana Roo que se anunciaron durante el año. Uno de ellos fue el Tren Transpeninsular que según el Programa Nacional de Infraestructura del gobierno federal arrancaría su construcción ese mismo año.

El proyecto levantó gran expectativa por representar una inversión de más de 17,000 millones de pesos. Aunque se ingresó a evaluación ambiental en febrero del 2014, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) lo retiró apenas un mes después para atender las exigencias de grupos empresariales de Yucatán y Quintana Roo, quienes pedían que la vía férrea se extendiera hasta Cancún, ya que el proyecto incluía sólo el tramo Mérida-Chichén Itzá-Punta Venado (Riviera Maya).

Figuras como José Chapur, propietario de la cadena hotelera Palace e incluso el propio gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, pagaron desplegados en medios de comunicación nacional solicitando al presidente Enrique Peña Nieto y al titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, reconsiderar la ruta del ferrocarril, pues aseguraban que la única manera de hacer rentable el proyecto era conectándolo con el Aeropuerto Internacional de Cancún, que en el 2013 ya había movilizado a 15 millones de pasajeros.

El proyecto no ha vuelto a ser ingresado para evaluación ambiental, aunque el propio Ruiz Esparza ha dicho que lejos de estar cancelado se está replanteando con las sugerencias de quienes solicitan la ampliación de la ruta hasta Cancún. Incluso se habla de participación presupuestal de los gobiernos de Quintana Roo y Yucatán.

La Ensenada

El otro gran proyecto que se quedó pendiente es el de La Ensenada en la isla de Holbox. El polémico desarrollo turístico de la firma Peninsula Maya Developments, que desde septiembre del 2012 había ingresado a evaluación ambiental el proyecto, pero que lo retiró a mediados del 2014 ante la ola de críticas por las acusaciones de despojo que pesan en contra de los empresarios que promueven este desarrollo con inversión de 600 millones de dólares.

La Ensenada suponía la construcción de tres hoteles; un área de bienes raíces incluía el fraccionamiento de un terreno en 872 unidades, que iban desde lotes residenciales hasta villas y condominios.

El desarrollo se extendería sobre una zona de hasta 980.05 hectáreas en la de isla Holbox, de las cuales se aprovecharían 93.21 hectáreas, que representan 9.51% del total de los terrenos.

Patricio Martin, consultor jurídico-ambiental y vocero de Peninsula Maya Developments, dijo en agosto de este año a El Economista, que el proyecto no está cancelado, pero se están haciendo modificaciones a densidades originalmente proyectadas.

En cuanto al tema de la tenencia de la tierra, asegura que la empresa no enfrenta ningún litigio que tenga que ver con el tema, tras ganar en noviembre del 2012 un amparo contra las impugnaciones que habían interpuesto los familiares de 65 ejidatarios en contra de la que consideraban una ilegal cesión de derechos de sus tierras.

El Centro de Innovación Microsoft

Otro proyecto que se anunció pero que nunca llegó a concretarse es el Centro de Innovación Microsoft, anunciado por el gobierno estatal en marzo del 2014.

Durante la presentación del proyecto, se dijo que tan sólo en las instalaciones se invertirían alrededor de 18 millones de dólares, pues se instalaría tecnología de punta para desarrollar software especializado en las necesidades de las empresas turísticas.

El proyecto se instalaría en el bulevar Luis Donaldo Colosio de Cancún y sería el número 42 del mundo para esta compañía, cada uno especializado en diferentes ramas. El de Cancún está planeado como el único en su género en América Latina.

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