León, Gto. La proveeduría de la tradicional industria del calzado en Guanajuato no sólo ha tenido que buscar sobrevivir, sino reinventarse para atender otros sectores entre los que destacan moda, automotriz, autopartes, agroalimentos, muebles, textil–vestido, construcción, entre otros.

Desde el seno de la principal organización de proveeduría dirigida al sector calzado ya se hizo una reconversión para aumentar su cartera de clientes; incluso en el nombre, al pasar de ANPIC (Asociación Nacional de Proveedores de la Industria del Calzado) al de Apimex (Asociación de Proveedores Industriales Mexicanos).

Pese a que en la última década, de acuerdo con cifras de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), se incrementó el número de unidades económicas de la industria del calzado de 4,911 a 7,309, no ha sido suficiente.

Jorge Regalado, gerente de Producto en América Latina de Henkel, que tiene como principal cliente a la industria zapatera, reconoce en ésta una crisis que ha provocado que sus proveedores la abandonen.

No es por mal plan que se empiecen a diversificar , dijo.

Visión más amplia

Entre los que se han diversificado está Pronanya, de origen taiwanés, que se dedicaba exclusivamente al calzado con el abastecimiento de sintéticos, y que debió ampliar su visión ante la dificultades enfrentadas, y ahora ya tiene como nuevos segmentos de mercado al automotriz–autopartes, ortopédico e incluso equipo para caballos. No pudieron competir en precios, porque mientras el metro lineal de un sintético oscila entre 110 y 140 pesos para el sector calzado, hay quien lo oferta entre 70 y 80 pesos.

Para Manuel Muñoz, presidente de Apimex, las empresas de proveeduría tienen capacidad para atender desde el calzado hasta automotriz, muebles o especializarse en la inyección de plásticos para diversos productos.

Otro ejemplo es Artecola, quien el año pasado invirtió 4 millones de dólares para contar con una planta dedicada a la producción de láminas para la producción de los paneles de interiores de los vehículos, explica Paulo Sergio dos Reis, gerente comercial de Artecola Química.

Actualmente vende indirectamente para General Motors, Chrysler y la planta de Volkswagen de Puebla. Por supuesto, el propósito es atender a las nuevas armadoras instaladas en la entidad: Honda, Mazda y Toyota.

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