Durante el 2016, la región centro–occidente registró los mayores ingresos por remesas del país con 11,132.4 millones de dólares, que significó concentrar 41.3% del total nacional; además, también fue la zona con el mayor crecimiento anual (10.7%), de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

Esta región agrupa a los tres estados que mayor captación presentaron en el año de referencia en México: Michoacán (2,747.8 millones de dólares), Jalisco (2,518.1 millones) y Guanajuato (2,414.1 millones).

En segundo lugar se ubicó la zona del centro del país, con remesas por 6,058.9 millones de dólares; también se colocó en esta posición en el aumento anual (9.7 por ciento).

Las entidades más representativas de esta región fueron Estado de México (1,606.1 millones), Puebla (1,462.8 millones) y la capital del país (1,410.3 millones), estos territorios ocuparon en captación de ingresos los escalones cuarto, quinto y séptimo a nivel nacional, respectivamente.

En este sentido, los estados con mayores remesas, principalmente provenientes de Estados Unidos, muestran los niveles más altos de emigración internacional.

Así, debido a la migración internacional, la pérdida de población en el bienio 2014-2015 fue más intensa en entidades tradicionalmente migratorias, cuyas tasas del saldo neto migratorio por cada 10,000 habitantes fueron: Michoacán (-136.1), Zacatecas (-115.8) y Guanajuato (-108); además de Durango (- 108.8), Baja California (-75.5), Tamaulipas (-72.9) y Aguascalientes (-60.4), según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El saldo neto migratorio es la diferencia entre el número de inmigrantes internacionales (personas que ingresan a un país para radicar en éste) y los emigrantes internacionales (personas que salen de un país para establecer su residencia habitual en otro); permite identificar la ganancia o pérdida neta de población que tiene lugar en un espacio, como consecuencia de los movimientos migratorios durante dicho periodo.

Ante este panorama, el analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Kristobal Meléndez, refirió que las variables que influyeron para que estos estados presentaran la mayor pérdida de habitantes fueron la falta de apoyo por parte de los gobiernos, principalmente en productos agrícolas; el desaprovechamiento de la capacidad que tienen estos trabajadores para que no tengan que emigrar a otros países; así como la falta de un modelo inclusivo de inversión social.

Al respecto, el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), José Luis de la Cruz, destacó que la pobreza que existe en Michoacán y Zacatecas fue el factor fundamental para que los habitantes de estos estados decidieran emigrar hacia otros países e incluso a otras entidades de México.

El coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey (CIEN), Héctor Magaña, aseveró que la gente se traslada a otros países, e incluso entidades, para buscar un mayor beneficio en remuneración a su trabajo, es decir, un salario más elevado al que perciben actualmente y mayor poder adquisitivo de sus ingresos.

El especialista informó que el caso de Michoacán tiene que ver con la pobreza y con aspectos de inseguridad, mientras que en Zacatecas es más por la cuestión minera, dado que esta actividad ha estado prácticamente en recesión desde hace dos años.

Política migratoria

Tras la política migratoria que tiene previsto implementar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto al cobro del impuesto por envíos de remesas a México, los estados más pobres tendrían mayores afectaciones, aseveran analistas.

Kristobal Meléndez mencionó que todas las regiones tendrían afectaciones, aunque el impacto sería mayor en aquellas que concentran los estados con mayor pobreza y migración, como en el caso de Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

Más que región serían los estados más pobres, de los que normalmente emigran personas a Estados Unidos y entonces sus familias dependen de estos recursos que están mandando desde allá , aclara.

Explicó que es necesario considerar que en caso de que se aplique un impuesto a las remesas, vendría un efecto importante, sobre todo a las personas más pobres, ya que hay maneras de pagar el muro y una es a través de las remesas.

Se podrían incrementar sustancialmente los niveles de pobreza en México en caso de que se aplique esta medida a las remesas; podrían aumentar hasta 20 o 30% los niveles de pobreza , detalló.

En la misma línea, el coordinador del CIEN mencionó que las regiones con mayores afectaciones serían las que gran parte de su población ha emigrado al extranjero, particularmente a Estados Unidos, como algunos estados del Bajío y de la frontera norte.

Disminuciones

Con relación a la captación del 2015, tres entidades federativas disminuyeron los ingresos por remesas: Nuevo león (0.04%, al pasar de 644.4 a 644.2 millones de dólares); Tamaulipas (2.9%, de 665.0 a 645.8 millones), y Chiapas (3.0%, de 593.6 a 576.0 millones).

Héctor Magaña comentó que, en el caso de Nuevo León, esta caída corresponde a la actividad propia del estado, que contribuyó a que varias personas se pudieran emplear directamente en la economía local y abandonaran sus empleos en Estados Unidos.

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