Querétaro, Qro. Ante el cambio de administración estatal, la definición de políticas públicas para el siguiente sexenio –y frente al impacto que tuvo la pandemia de Covid-19 en la economía local– el estado mantiene diversos retos, entre ellos, la reactivación del consumo interno, fomento de la inversión pública y forjar una política pública evocada a fortalecer el emprendimiento, expuso el economista y académico de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Humberto Banda Ortiz.

Generar acciones para incentivar la recuperación de consumo interno, refirió, es uno de los desafíos que conserva el estado tras las mermas que tuvo la economía local a causa de la contingencia sanitaria.

Destacó que dicho objetivo también puede fortalecerse mediante la implementación de los programas federales, que implican la dispersión de recursos en la población. 

La reconfiguración del próximo presupuesto de egresos del estado también será elemental para conocer el rumbo que tomen los recursos estatales e identificar hacia dónde se dirige la inversión pública”, dijo Banda Ortiz.

Otro reto de la administración estatal, dijo, será el de contar con la solvencia económica para realizar grandes proyectos de inversión pública y que a su vez pueda significar un motor para la actividad económica local.  

Frente a este contexto, refirió, el estado sigue siendo atractivo para el asentamiento de inversión privada, entre ella la inversión extranjera directa, debido a que cuenta con disponibilidad de trabajadores.

Sin embargo, expuso que la seguridad es otro reto que mantiene el estado, debido a que esta se ha mermado principalmente en la Zona Metropolitana.

“Querétaro tiene la gran virtud de que tiene mano de obra altamente calificada, obviamente las nuevas generaciones que empiezan a buscar trabajo y a impulsar la economía están calificadas. Querétaro sigue atrayendo gente por su buena calidad de vida, por su seguridad –está entre comillas porque estamos empezando a tener problemas en el estado– Querétaro y su área metropolitana”, puntualizó.

A estos puntos sumó la necesidad de crear una verdadera política pública que fomente el emprendimiento en el estado y garantice una apertura sólida de nuevas empresas, principalmente de micros y pequeñas empresas que se conviertan en casos de éxito.

“El estado necesita un emprendimiento real, hay supuestamente programas, pero sólo conozco algunos casos de éxito. Y no el emprendimiento de grandes envergaduras, sino un negocio pequeño, un despacho contable, una oficina de riesgos. Pero que se creen verdaderos programas de emprendimiento, no sólo tener una oficina (para los emprendedores)”, aseveró el economista.

Panorama estatal

El Índice de Competitividad Estatal 2021 –del Instituto Mexicano para la Competitividad, IMCO– ubica al estado en la posición 16 nacional, en el segmento de economía estable. De acuerdo con los indicadores analizados en este rubro, los principales rezagos se centran en participación laboral, al localizar al estado en la posición 30 debido a que 37% de la población total integra la población económica activa.

El estado también se ubica en la posición 30 en el indicador de personas con ingresos mayores al promedio estatal, ya que en esa condición se encuentra sólo 17% de la población ocupada, precisa el IMCO.

En tanto, en el indicador de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se sitúa en el lugar 16, debido a que en los últimos tres años la entidad reporta un crecimiento promedio de -1.2% del PIB. En este apartado, denominado economía estable, las mejores posiciones las tiene en deuda estatal y de organismos estatales, colocándose en la segunda posición en el país.

Mientras tanto, en los indicadores de innovación de los sectores económicos la entidad reporta un mejor desempeño al situarse en el segundo lugar nacional.

En este punto, el principal reto se centra en la productividad total de los factores, donde el estado se ubica en la posición 13 reportando una tasa de crecimiento anual de -1.2% en dicho indicador; por contrario, en los puntos de complejidad económica y en centros de investigación (2.8 por cada 100,000 de la PEA) se sitúa en la segunda posición respectivamente y en patentes (4.8 por cada 100,000 de la PEA) se coloca en la posición tres.

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kg