Monterrey.- La Ley de Aguas Nacionales permitió la privatización del agua desde 1992 mediante asignaciones y concesiones, como en el abasto de agua de Aguascalientes y Puebla, por ello es necesario que en la nueva legislación se enfatice la gestión eficiente en estados y municipios, indicó el hidrólogo Alfredo González González.

Recordó que en Monterrey en la primera mitad del siglo pasado una empresa norteamericana administró y operó el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, pero se le rescindió su contrato. Posteriormente lo comenzó a operar Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

De los principales problemas que prevalecen por lagunas existentes en las actuales leyes de agua y sus reglamentos está la deficiencia en las metodologías para definir la disponibilidad de agua existente por cuenca, tanto de aguas superficiales como de subterráneas, explicó.

Debido a que no se aplica la normatividad existente prevalece un gran desperdicio e ineficiencia en la mayoría de los grandes usuarios de agua, como en el uso agrícola y de las grandes urbes del país, dijo.

“La insuficiente capacidad municipal para poder satisfacer en cantidad y calidad los servicios enunciados en el artículo 115 constitucional, especialmente en zonas conurbadas donde convergen más de tres municipios y donde interviene más de una autoridad”, abundó.

Por ejemplo en las ciudades de Guadalajara y Ciudad de México, así como en la región de la Laguna, que conforman los municipios de Torreón, Coahuila y Gómez Palacio, Durango.

Refirió que en los grandes centros urbanos, con población de más de 1 millón de habitantes, ubicados en el centro y norte del país seguirán creciendo y su población demandará traer agua de nuevas fuentes de abasto cada vez más alejadas y cada vez con montos de inversión y operación más elevados.

Por ello, detalló que se deben liberar volúmenes de agua mediante el incremento de 30% en el manejo eficiente de las superficies de infraestructura hidráulica de riego, cercanas a grandes centros urbanos y destinar estos volúmenes para cubrir déficits actuales y futuros de la demanda del agua.

Por su parte, Raúl Nobles Ríos, representante del Consejo Coordinador Empresarial dijo que en la actual Ley de Aguas Nacionales se prohíben las transmisiones temporales.

Propuso juntar a varios concesionarios y hacer una sociedad para vender el agua a quien no pueda obtener una concesión, a través de un Centro de Intercambio de Derechos.

“No existe una ley de derechos que estimule el ahorro del agua, hay que estimular el reuso para compartir el agua. Si la ley me reconoce por cada metro cúbico que estoy transfiriendo que no me cobre”, enunció Nobles Ríos.