Monterrey, NL. Actualmente, la zona metropolitana de Monterrey es abastecida por presas y acuíferos, con un suministro de 14 a 15 metros cúbicos por segundo, sin embargo, con el proyecto de la Presa Libertad se incrementaría la capacidad en 1.5 metros cúbicos por segundo entre siete u ocho años. No obstante, en un horizonte hacia el 2050, se requieren otras alternativas como traer agua del Río Pánuco, indicó Aldo Iván Ramírez Orozco, experto en hidrología del Grupo de Ciencia y Tecnología del Agua del Tecnológico de Monterrey. 

El investigador explicó que cuando se realizó el Plan Hídrico 2050 se analizó el tema de mantener un balance entre la oferta y la demanda del líquido. 

“Lo que intentamos hacer es tratar de ver el asunto de manera integral, lo que subyace es que estamos en un entorno de gran incertidumbre, ¿qué voy a hacer de aquí a 30 años? (se pregunta el gobierno), no sé cómo va a crecer la demanda, ni cómo se van a ajustar los costos de tecnología”, apuntó. 

Actualmente 70% del agua la consumen los hogares, 11% la industria y comercio y 19% la consume el servicio público. Sin embargo, se tiene que tomar en cuenta el crecimiento de la población, la llegada de inversión, así como el arribo de migrantes de otros estados y de Centroamérica, agregó. 

Por otra parte, explicó, la confiabilidad de los sistemas de agua potable es del orden de 95%, eso significa que el agua que actualmente tiene el estado de Nuevo León no alcanza y se deben buscar opciones. 

Cuando se hizo el Plan Hídrico 2050 se pensó que la Presa Libertad sería una solución con un horizonte de hasta ocho años y se recomendó al término de esos años hacer una nueva evaluación. 

Alternativas 

Entre las alternativas que se analizaron para abastecer de agua potable a la zona metropolitana hacia el 2050, se pensó en traer agua del Río Pánuco, porque se tiene la concesión y además se trata de una cuenca distinta a la que provee recursos hídricos a Nuevo León, detalló el especialista. 

También se ha pensado en opciones que cuestan poco y dan mucha agua, por ejemplo, una desalinizadora, pues “no les va a pegar el cambio climático, va a subir el nivel del mar”, recalcó. 

En suma, Ramírez Orozco expuso que después de analizar miles de futuros posibles, “lo que se hizo fue una metodología toma de decisiones robusta, que mi solución no viene de una sola obra, mi solución es una cartera de obras, para cada futuro busco cuál es la cartera de proyectos que abordan mejor el futuro, al mínimo costo, y que garantice la confiabilidad”. 

En ese sentido, traer el agua del Río Pánuco no aparece en carteras óptimas para el abastecimiento de la entidad hasta el 2050.

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