Puebla, Pue. La construcción de moteles está detenida no sólo por la pandemia de covid sino por la saturación que existe desde hace cinco años, al contabilizar 120 establecimientos distribuidos entre Puebla y sus municipios conurbados; además que la ocupación en promedio es de apenas 15% en los últimos dos años, lo que alarga recuperar la inversión, refirió el director ejecutivo de la Asociación Poblana de Hoteles y Moteles, Gustavo Ponce de León.

Refirió que desde el 2009 traían un ritmo de tres a cuatro complejos en edificación por año, pero a partir del 2017 finalizó “porque los empresarios notaron que la afluencia cayó aun cuando se ofrecían servicios de calidad”.

Un motel de entre 40 y 50 habitaciones implica un costo de 60 millones de pesos, con una recuperación de la inversión en nueve años, pero al tener más espacios, sobre todo que 60% de sus socios se concentran en la ciudad, implica que no haya ganancias suficientes.

Cambio temporal

El concepto del motel ha venido cambiando porque a raíz de la pandemia algunos empresarios los están volviendo más familiares, a través de la promoción, dado que hay personas que buscan espacios más baratos respecto a lo que pagan en un hotel convencional.

El empresario indicó que al menos 25 moteles tomaron la decisión de dejar de recibir sólo parejas mientras permanezca la pandemia, y los acondicionaron para familias de cuatro integrantes, sin tener que hacer inversiones adicionales.

Comentó que en el caso de los moteles que hicieron la reconversión temporal se reflejó en pasar de 15 a 35% promedio de ocupación, desde abril a julio del presente año, lo cual podría incrementar.

Los costos de una habitación sencilla son de 250 a 300 pesos y de 450 a 500 pesos, los cuales se mantienen.

Gustavo Ponce de León dejó en claro que los establecimientos no se quedarán con ese servicio familiar, “sino hasta que realmente estén las condiciones de menos contagios de Covid-19, lo cual podría ser hasta principios del 2022”.

Indicó que lo importante era evitar la quiebra de moteles, a diferencia de lo que sí está pasando en hoteles, ya que tienen 15 complejos cerrados de manera definitiva o temporal por baja afluencia, y a los empresarios no convenía seguir en esas condiciones.

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