Cancún, QR. El plan de manejo del Área Natural Protegida (ANP) del Caribe mexicano se mantiene en stand by tras el cambio de gobierno federal, a pesar de que el compromiso era publicar el documento antes de pasado un año del decreto de creación de la reserva.

Gonzalo Merediz Alonso, director ejecutivo de Amigos de Sian Ka’an, recordó que su asociación ganó la licitación para realizar la consulta pública que complementa la elaboración del plan de manejo. Dicha consulta se realizó y se concluyó oportunamente, pero el cambio de gobierno federal impidió que se continuará con la elaboración del documento.

Algunas de las opiniones vertidas en la consulta solicitaban que se mantengan las zonas de buceo y aprovechamiento turístico que existían antes de la creación de la ANP, con su respectiva regulación para establecer capacidades de carga y reglas de operación para los prestadores de servicios turísticos.

También se solicitaba crear la subzona Arrowsmith, un banco de arena con actividades de pesca y fauna endémica, cuyas características particulares requieren un manejo específico que se pretendía plasmar en el documento.

Merediz Alonso adelantó que espera reunirse pronto con el titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Andrew John Rhodes Espinoza, en Ciudad de México, para tratar entre otros temas la continuidad del plan de manejo, pues el proceso tenía ya un avance significativo que no puede quedar trunco durante la actual administración federal.

Antecedente

La creación la Reserva de la Biosfera del Caribe mexicano se dio durante la celebración de la Conferencia de las Partes (COP 13) que se llevó a cabo en diciembre del 2016, en Cancún.

Luego de varios meses de polémica con el sector hotelero del Caribe mexicano, la propuesta final para la creación del ANP del Caribe mexicano cedió ante la presión del sector privado, disminuyendo la protección costera e incrementando la superficie de protección en la porción marina de la poligonal que hoy conforma esta ANP.

Mientras que en la propuesta original de creación de Área Natural Protegida del Caribe mexicano la porción terrestre (principalmente costas) alcanzaba 116,783.8 hectáreas, el decreto por el cual se creó la reserva redujo a sólo 28,586.0 hectáreas la superficie en tierra, ceñida a zonas de humedales y de conservación de tortuga. Es decir, se disminuyó en 81,197.8 hectáreas la superficie de conservación en los más de 600 kilómetros de costas del litoral quintanarroense.

Esto canceló la posibilidad de desarrollos hoteleros dentro de la zona federal del Parque Nacional Tulum, la zona de Xcacel Xcacelito, así como cabo Catoche en la punta norte de Quintana Roo, pero dejó abierta la puerta a nuevas construcciones turísticas en el resto del litoral quintanarroense.

El entonces titular de la Conanp, Alejandro del Mazo Maza, aseguró que entre los principales beneficios ambientales de este decreto se encuentra el blindaje de toda esta área —conformada en su gran mayoría por superficie marina— en contra de eventuales intentos de exploración y explotación de hidrocarburos, además de que permitiría un monitoreo constante del Sistema Arrecifal Mesoamericano, el cual presenta un elevado grado de blanqueamiento que podrá estudiarse más a fondo.

Los recursos tanto monetarios como humanos que se proponían para las labores de vigilancia y conservación de la ANP provendrían de un convenio de colaboración con el gobierno de Quintana Roo, además de que el gobierno de Alemania ofreció a México una bolsa de 10 millones de euros (aproximadamente 210 millones de pesos) para la zona.

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