Cancún, QR. El caso Malecón Tajamar y la recuperación de playas son los principales pendientes que tendrá la siguiente administración federal, encabezada por Andrés Manuel López Obrador.

El delegado de Semarnat en Quintana Roo, Renán Sánchez Tajonar, refirió que es evidente que algunos de los asuntos que no se puedan terminar de atender en la actual administración necesariamente tendrán que ser traspasados al siguiente gobierno federal.

Respecto al primer tema, existe un amparo ganado por grupos ambientalistas que impide desarrollar los predios que conforman todo el desarrollo, y mandata a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) restaurar la vegetación devastada el 16 de enero del 2016.

Sánchez Tajonar dijo desconocer el estatus jurídico, porque desde que estalló el conflicto con grupos ambientalistas el caso fue atraído por las oficinas centrales de Semarnat en la Ciudad de México.

Sin embargo, aseguró que existe la instrucción de finiquitar todos los asuntos posibles antes de que concluya la administración de Enrique Peña Nieto.

En junio del 2017, los ambientalistas que se oponen a la construcción de Malecón Tajamar ganaron el amparo otorgado por el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, lo cual obliga a que Semarnat se abstenga de ejecutar la autorización de impacto ambiental otorgada en el 2005 al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), la cual permitía la remoción de manglar para llevar a cabo diversas construcciones que iban desde oficinas, centros comerciales, una catedral y edificios departamentales de lujo en las 52 hectáreas que conforman Malecón Tajamar.

El Grupo Ecologista del Mayab, Greenpeace y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, entre otros organismos ambientalistas, informaron en ese momento que el resolutivo también obliga a Semarnat a que se abstenga de emitir una nueva autorización en el sitio y restaure la zona afectada, es decir, la reforestación de Malecón Tajamar.

Asimismo, a principios de este año, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunció sobre el amparo negado a un grupo de 113 niños, a nombre de quienes se alegaba su derecho a un medio ambiente sano para solicitar que no se permitiese devastar las zonas verdes y construir los proyectos inmobiliarios planeados para Malecón Tajamar.

La Corte ordenó a los tribunales en Cancún reponer desde un inicio todo el procedimiento, ya que detectó que el juez había omitido tomar en cuenta el interés supremo de la niñez y su derecho a un medio ambiente sano, además de que bastaba con solicitar un comprobante de los menores para acreditar su interés legítimo en la devastación de vegetación que supone la construcción de edificios de oficinas, condominios y hoteles en Malecón Tajamar.

Reposición

El abogado constitucionalista, Raymundo Gil Rendón, quien asesoró al colectivo Salvemos Manglar Tajamar en la interposición de este juicio de amparo, comentó que al existir al menos otro fallo en tribunales colegiados que ordena la suspensión de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que le fue concedida a Fonatur en el 2005, es muy probable que la reposición de este juicio de amparo con número de expediente 659/2017 termine resolviéndose a favor del derecho a la colectividad a un medio ambiente sano reclamado por los niños, y ordenando la suspensión de la MIA otorgada a Fonatur, así como la reposición de las cosas a su estado original, es decir, reponiendo la vegetación desmontada en los terrenos de Malecón Tajamar.

Fonatur anticipó desde el 2016 que podría enfrentar demandas por hasta 3,000 millones de pesos en caso de que el proyecto Malecón Tajamar sea cancelado definitivamente por los juicios de amparo interpuestos por grupos ambientalistas.

Asimismo, advirtió que la totalidad de los lotes desmontados pertenecen a privados, quienes los adquirieron para desarrollarlos conforme a autorizaciones expedidas por la Semarnat, además de que en pleno ejercicio de sus derechos particulares venían realizando, desde el 2006 al 2015, las acciones de chapeo y desmonte en sus respectivos terrenos por cuenta propia.

Recortes

Respecto a la recuperación de playas, aunque el gobierno de Enrique Peña Nieto incluyó el tema en el Plan Nacional de Infraestructura con un presupuesto de 6,000 millones de pesos para 16 playas en varios estados de la República, el proyecto no se llevó a cabo por los recortes presupuestales en los últimos tres años del actual sexenio.

De acuerdo con Roberto Cintrón Gómez, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos, tanto el próximo presidente como los diputados y senadores electos, deben cumplir con los compromisos de campaña, entre los cuales estuvo siempre en los primeros lugares el tema de la recuperación de playas.

“Esperamos que se retome el proyecto de recuperación, pero también que se aclare a nivel estatal el destino que se ha dado a las aportaciones de 25% adicional que los hoteleros destinaron por concepto de Zona Federal Marítimo Terrestre desde el 2009”, dijo.

Carlos Gosselin Maurel, expresidente de los hoteleros de Cancún y Puerto Morelos, mencionó que desde hace por lo menos tres años se espera un nuevo proyecto de mantenimiento y recuperación de playas coordinado por los tres niveles de gobierno, pero éste se ha postergado indefinidamente por falta de recursos.

En su lugar, los propietarios de hoteles han promovido proyectos parciales de recuperación de sus respectivos frentes de playa, los cuales, según ha reconocido el exdirigente hotelero, no son la opción más viable, puesto que está probado que un relleno parcial de playa recupera un tramo, pero acelera la erosión de las playas aledañas.

Reyna Alejandra Gil Hernández, directora general de la consultoría ambiental Biosilva y presidenta del Consejo de Manglares de Nichupté, dijo que el futuro de las playas en Cancún no es ya un proyecto de recuperación integral o de grandes dimensiones como el que se llevó a cabo en Cancún y la Riviera Maya con un costo superior a los 900 millones de pesos, sino que hay nuevos métodos y técnicas de contención de arena mediante la reforestación de las playas, así como mediante el uso de estructuras a base de plásticos para la captura y conservación de la arena que lamentablemente no se conocen aún en México, pero que han probado su efectividad en otras partes del mundo.

En ese sentido, Gil Hernández refirió que al próximo gobierno federal le corresponderá promover el uso de estas nuevas técnicas, que son mucho menos costosas y menos intrusivas con el medio ambiente.

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