Las cuatro economías más grandes del país sufrieron los estragos del Covid-19 y arrastraron a la economía nacional al abismo. Éstas son Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco.

Durante el segundo trimestre del 2020, cuyos primeros dos meses fueron de total confinamiento y de paro de actividades no esenciales para evitar la propagación del virus, el Producto Interno Bruto (PIB) de México cayó 18.5% a tasa anual, en cifras originales.

De acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) que elabora el Inegi, los principales responsables de esta recesión fueron las entidades referidas, ya que participaron con 39% de la disminución del PIB nacional.

La capital del país fue la que obtuvo la mayor contribución a la baja, con -2.98 puntos porcentuales de un total de -18.54; en el periodo abril-junio su ITAEE cayó 16.6% anual y es la economía más grande de la República Mexicana con 16.2% del PIB nacional.

Si bien no registró el descenso más pronunciado de las 32 entidades, su peso en la actividad económico hizo que fuera el principal responsable de la actual crisis; es importante destacar que las contribuciones a la variación total real se obtienen ponderando las tasas de crecimiento con la participación que cada estado tiene en el indicador total.

A la Ciudad de México le siguió Nuevo León, con una contribución en la caída nacional de -1.71 puntos; su ITAEE bajó 21.9% anual y participa con 7.9% del PIB nacional (tercera economía más grande).

El tercer lugar fue para el Estado de México, aportando -1.53 puntos porcentuales y con un decrecimiento de 17.1% anual en su actividad económica; es la segunda economía más grande con 9.0% del PIB mexicano.

Jalisco completa este grupo. Contribuyó con -1.09 puntos de -18.54 posibles, su ITAEE se contrajo 16.1% anual y es la cuarta economía en tamaño con 7.1% del Producto Interno Bruto.

En general, sólo Tabasco presentó un aumento anual en su actividad económica durante el segundo trimestre del año en curso, con una tasa de 1.2%; las disminuciones más pronunciadas se dieron en Baja California Sur (42.4%) y Quintana Roo (40.6%), entidades que resultaron más afectadas por su vocación turística, debido a que en los meses de abril y mayo la afluencia turística se detuvo, mientras en junio la capacidad operativa fue baja.

A pesar de que estos estados exhibieron las mayores contracciones en el ITAEE, su contribución en el descenso de 18.5% en el PIB nacional no fue de las más elevadas, de -0.67 puntos porcentuales de Quintana Roo y de -0.40 puntos de Baja California Sur, debido a que el tamaño de estas economías es pequeño (posición 20 y 28, respectivamente).

Otras caídas importantes se observaron en Puebla (29.3%), Coahuila (26.2%), Morelos (23.6%), Aguascalientes (23.4%), Nayarit (23.2%), Querétaro (23.1%), Tlaxcala (22.6%) y Guanajuato (22.5 por ciento).

La excepción

En el caso de Tabasco, su dinamismo económico en el periodo abril-junio provino de los crecimientos anuales de 1.7% en actividades primarias y de 11.9% en secundarias; las actividades terciarias se redijeron 13.1 por ciento.

Dentro de las actividades secundarias, destacan los aumentos anuales en minería (19.7% en minería) y en manufactura (1.1%); los descensos fueron en construcción (41.2%) y en generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (41.2 por ciento).

estados@eleconomista.mx