Un sistema del Planeación de Recursos Empresariales, por su sigla en inglés(EPR) flexible no es la solución para innovar, pero sí parte indispensable de cualquier organización que busque hacerlo, aseguró el director de Operaciones de KEPLER matriz, Enrique Duhne.

En un comunicado, comentó que el crecimiento sostenido y futuro de cualquier organización está en función de su capacidad de adaptación e innovación, para poder atender las necesidades del mercado -las cuales están en constante cambio-, que pueden ser nuevas o bien ya existentes.

En este último caso, la implementación del ERP puede apoyar los procesos de innovación dentro de una organización.

Por lo general, dicho sistema viene acompañado de las llamadas mejores prácticas, las cuales permiten imitar un proceso de negocio que ya fue exitoso en alguna empresa del mismo giro. Sin embargo, agregó, cuando se habla de innovar no se trata de imitar a la competencia.

Explicó que para llevar a cabo un proceso de innovación se requiere de tres interrogantes: ¿qué cambiar?, ¿a qué cambiar? y ¿cómo cambiarlo y soportarlo? La primera, respondió, requiere de un ERP puesto que la única forma de saber qué se debe de cambiar es tener primero pleno control sobre la operación actual de la empresa.

Cómo cambiarlo no se puede responder por sí solo con el ERP, sino que definir qué cambiar es una decisión de la alta dirección y, en general, de toda la empresa.

Y finalmente, para cambiarlo y soportarlo se requiere del ERP y del talento humano.

El verdadero retorno de la inversión se dará en la medida que el ERP permita ajustarse a los cambios en el mercado y, por lo tanto, a los nuevos procesos de negocio de la empresa , concluyó.