Tijuana, BC. El sector inmobiliario en el corredor costero Tijuana-Rosarito-Ensenada estima cerrar el 2017 con 200 millones de dólares en compra de residencias y condominios, informó el director de Bustamante Business Center, Luis Bustamante.

El empresario indicó que esta cifra rompe un récord desde la crisis que sufrió la industria en el 2013, cuando los números en derrama económica apenas alcanzaron los 20 millones de dólares en la zona metropolitana de Baja California, integrada por los municipios costeros.

Luis Bustamante, responsable de una empresa promotora de inversión inmobiliaria y comercializadora de fraccionamientos ubicados en la costa, explicó que uno de los cambios que ha beneficiado la compra de bienes raíces es el trabajo de promoción que arrancó el gobierno federal junto con los cónsules mexicanos durante la visita en Fresno, California.

Además, mencionó que en la visita a Playas de Rosarito estuvieron inversionistas, académicos y funcionarios de condados cercanos a la oficina consular de México y relacionados con Dora Westerlund, CEO de Fresno Area Hispanic Foundation, quienes visitaron las instalaciones de Plaza del Mar Sección Club, con un grupo coordinado por David Manuel Preciado Juárez, cónsul de México en Fresno, California.

Factores

El especialista en el tema inmobiliario destacó que la demanda de casas y condominios en la costa de Baja California se debe a tres factores. Uno de ellos es que la economía del país norteamericano vuelve a ser estable, por lo que las personas comienzan a buscar inversión en lugares que consideran atractivos.

También dijo que en la región hay mejores propuestas de condominios y mejores edificios, a un precio del tercio de lo que valen en el país del norte, ya que en San Diego, Los Ángeles y San Francisco los precios se han disparado de una manera extraordinaria.

Dado lo anterior, detalló que alrededor de 15,000 estadounidenses viven permanentemente en la costa de Tijuana hasta Maneadero, y por lo menos debe haber otros 20,000 que van y vienen los fines de semana.

En ese sentido, indicó que este auge inmobiliario favorece a los municipios que comparten la costa, al generar un mayor cobro de impuestos sobre la adquisición de bienes que impacta directamente a los tres ayuntamientos, pero también en la generación de alrededor de 3,000 empleos.

Añadió que entre los atractivos que han generado una mayor inversión estadounidense sobresale que las personas pueden vivir con mayor calidad en Baja California.

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