Fitch Ratings bajó la calificación a la calidad crediticia del municipio de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, a “BBB (mex)” (escala nacional) desde “BBB+ (mex)”; la perspectiva se modificó a Estable desde Negativa.

El descenso de la nota se debe a que las métricas de desempeño fiscal y liquidez del municipio son desfavorables en comparación con las de sus pares de calificación en el rango de “BBB+ (mex)”. Además, el deterioro financiero observado desde el 2014 obedece a una gestión y administración débiles.

Tuxtla Gutiérrez se caracteriza por tener un nivel de endeudamiento bajo y un servicio de deuda manejable, sin embargo, “mantiene una posición débil de liquidez que se refleja en la alta dependencia de financiamientos a corto plazo para cubrir obligaciones rutinarias”, indica la agencia en un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

La tendencia negativa se modificó a Estable, debido al incremento destacado de las participaciones federales durante el 2018, que ha permitido disminuir presiones de liquidez y además ofrece la oportunidad para que al cierre del ejercicio Tuxtla Gutiérrez reduzca su exposición a financiamientos a corto plazo.

La deuda municipal sumaba 362.7 millones de pesos a junio del 2018, que corresponden al saldo insoluto del crédito con Banobras, el cual tiene vencimiento hasta el 2031, compuesto por tres tramos, uno de los cuales aplica una tasa fija de 9.03% a la cantidad de 123.3 millones de pesos.

La calificadora estima que en el 2018 el nivel de deuda con respecto a los ingresos fiscales ordinarios se mantendrá limitado. En tanto, el indicador de servicio de deuda entre ahorro interno podría ser de 44%, indicadores adecuados para su nivel de calificación.

Si bien al 31 de diciembre del 2017 el pasivo circulante disminuyó a 472.3 millones de pesos y representó 25.9% de los ingresos fiscales ordinarios, su rotación fue de 85 días y el monto en caja se redujo a la mitad, por lo que el indicador de efectivo entre pasivo circulante bajó a 0.22 de 0.42 veces al cierre del 2016.

Asimismo, la entidad cubre a través de gasto corriente el pago de las pensiones de sus trabajadores, ya que no cuenta con un sistema formal de aportaciones, lo cual representa una contingencia para sus finanzas.

Factor financiero

Fitch mantiene la tendencia negativa del factor financiero debido a la flexibilidad limitada para aumentar los ingresos, márgenes operativos volátiles desde el 2014 —en donde el ahorro interno promedio de los últimos tres años fue de 2.9%— debido a una política poco clara de control del gasto, así como niveles bajos de inversión financiados con ingresos fiscales ordinarios.

Los ingresos propios representan alrededor de 18% de los ingresos totales del municipio en el 2017 (eficiencia recaudatoria débil) y presentan una tendencia negativa, si se restan los ingresos por descuentos en Predial y servicios personales.

El ahorro interno ha sido volátil entre el 2014 y el 2017, principalmente por la naturaleza en el pago de adeudos de ejercicios fiscales anteriores que se registran en servicios generales, los cuales en el 2017 disminuyeron de manera importante.

“Tuxtla Gutiérrez es el municipio más importante del estado de Chiapas, puesto que es su capital y centro económico y político. En el 2014, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía estimó una producción bruta total municipal de 32,294 millones de pesos, que representó 20.5% del total en la entidad federativa”, destaca la agencia.

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