Entre el 2013 y el 2017, la actividad económica de Tabasco cayó 3.1% a tasa anual promedio, por lo que diversificar sus sectores figura como una de las principales tareas a las que se enfrentará Adán Augusto López, virtual ganador de la gubernatura del estado de la coalición Juntos Haremos Historia.

La entidad atraviesa una fase recesiva, ya que tiene alta dependencia de la minería petrolera, de 54.1% de participación en el Producto Interno Bruto del territorio.

Lo anterior, como consecuencia de la disminución de la producción de hidrocarburos y los bajos precios en el mercado del crudo; sin embargo, a inicios de este año se ha observado una ligera recuperación.

José Luis de La Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, comentó que el próximo gobernador de Tabasco tendrá que sacar al territorio de la recesión económica que vive, producto de la crisis energética que ha propiciado que no se encuentre un nuevo sector productivo que pueda detonar la economía.

“El esfuerzo que tendrá que hacerse será mayor para reactivar a la economía y no sólo al sector petrolero sino también buscar otras alternativas”, aseguró.

Raymundo Tenorio Aguilar, especialista del Tecnológico de Monterrey, señaló que derivado de la principal actividad económica que ha ido a la baja, es necesario sumar esfuerzos en materia de desempleo y migración que ha sufrido la entidad.

En esta coyuntura, servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles es la segunda actividad más prominente después de la petrolera, con 7.4% de contribución en su economía.

Tenorio Aguilar manifestó que “el gran reto en el estado será generar alternativas de actividades, sobre todo en materia de servicios, ya que en actividad petrolera es muy difícil que el estado vuelva a sobresalir, además de que en servicios agropecuarios ya está hecho todo”.

Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, destacó que hay mucho trabajo por hacer en la entidad para elevar los niveles de empleo que se han perdido a consecuencia de la crisis, por lo que el gobierno estatal entrante debe generar políticas públicas que permitan incentivar el sector e impulsar el mercado laboral.

Un punto a favor de Tabasco es que forma parte de las siete Zonas Económicas Especiales en el país, proyecto que atraerá inversiones y fomentará la actividad económica regional.

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