Monterrey, NL. La propuesta del próximo gobierno federal de descentralizar a la Dirección General de Minas en la entidad es positiva, porque representa un respaldo para cualquier tema referente al sector, afirmó a El Economista Gerardo Durán Alarcón, director general del Clúster Minero de Chihuahua.

Recordó que la industria minera se regula a través de normativas federales, “en ese sentido, nos beneficiaría que esté una subsecretaría de planta”, en el estado.

Sin embargo, como el sector es altamente regulado a nivel federal por varias dependencias, entre ellas la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, tendrían que trasladarse a Yucatán.

“La descentralización implica que varias dependencias van a cambiar de lugar, nosotros como cualquier otro sector estratégico estaríamos atendiendo en las delegaciones que nos corresponda (...) Vamos a tener que viajar a otros estados”, refirió.

Además, el sector cumple con la NOM 023 de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que se refiere a las condiciones de seguridad y salud en el trabajo en minas subterráneas y minas a cielo abierto, por lo que deben trasladarse a la Ciudad de México.

Aseguró que están regulados por los precios internacionales de los metales, por ello, entre las empresas no hay competencia y los esfuerzos se canalizan a la optimización de los procesos.

El Clúster Minero de Chihuahua se conforma por empresas como Grupo México, Dia Bras Mexicana, PROESMMA y Coeur Mining, entre otras.

Petición al gobierno

Por otra parte, Durán Alarcón puntualizó que debido a que la reforma fiscal eliminó la deducibilidad en la exploración minera, algunos gobernadores, entre ellos, la ejecutiva estatal de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano, solicitó una reforma constitucional para incentivar al sector.

Por ello, el sector le solicitaría al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, “que apoyen esta iniciativa, ahora con la mayoría que tendrá en el Congreso, es nuestra intención que hagan efectiva la propuesta”.

Aseguró que el Clúster Minero ha trabajado muy de la mano del gobierno federal para estar siempre al corriente y a la altura de las exigencias.

Opinó que al nuevo gobierno le toca que los apoyen con la deducibilidad de la exploración, “para que vuelva a repuntar la actividad minera en el país”.

El principal reto es que, a partir de que dejó de ser deducible la operación de exploración, se observó una desaceleración muy importante en el proceso inicial de la cadena de suministro, a partir del 2013 que se realizó la reforma.

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