Puebla, Pue. Más de 1,100 familias mixtecas de Puebla y Oaxaca decidieron hace 22 años organizarse no sólo para resolver el problema de desnutrición con el cultivo de amaranto, sino para aprovecharlo haciendo diversos alimentos nutritivos para comercializarlos a través de la conformación de la cooperativa llamada Quali.

El amaranto es una rica fuente de proteínas, hierro y otros aportes esenciales a la nutrición, la cual se produce en la región mixteco-popoloca desde hace varios siglos y principalmente era sembrado para el autoconsumo en las comunidades más marginadas.

El coordinador de la región mixteca, José Antonio Villavicencio, refiere que en 1980 se impulsó la cooperativa por cuatro organizaciones civiles: Alternativas, Cactus, Derhgo y Espacios, las cuales tienen presencia en Puebla, Oaxaca e Hidalgo.

INCREDULIDAD

Menciona que los campesinos que se mostraron incrédulos a sacarle provecho al amaranto en la actualidad tienen una cadena agroindustrial de varios productos entre los cuales están: botanas, dulces, bebidas, galletas, cereal y harina, los cuales han sido bien aceptados por los consumidores tanto de Puebla como de la ciudad de México, ya que no utilizan químicos.

Villavicencio explica que a través de tiendas propias y con distribuidores es como han logrado posicionar sus productos, cuyo valor del amaranto por kilogramo es de 17 pesos.

Ante tal éxito, se hicieron acreedores a varios reconocimientos como son el de Mérito Ecológico 2005; a la Equidad Laboral 2002; Agroalimentario 2008 y 2005; Premios de Calidad Suprema 2005, y el Slow Food por la Defensa de la Biodiversidad 2002.

miguel.hernandez@eleconomista.mx