Los continuos balances operativos negativos y una posición de liquidez extremadamente débil, en conjunto con un uso recurrente de deuda a corto plazo, fueron los factores para que Moody’s modificara a la baja las calificaciones de emisor del municipio de Campeche a “B2/Ba2.mx” de “B1/Baa2.mx”. Al mismo tiempo, la perspectiva fue revisada a Negativa de Estable.

De acuerdo con un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, la agencia estima que el municipio continuará enfrentando desafíos para mejorar sus balances operativos y que la liquidez se mantendrá extremadamente ajustada en los próximos 18 meses.

“Entre el 2015 y el 2017, el balance operativo bruto (GOB, por sus siglas en inglés) de Campeche promedió -8.3% de los ingresos operativos, comparando desfavorablemente con la mediana de los municipios mexicanos calificados en “B1”. Los débiles resultados se deben principalmente al crecimiento significativo en servicios personales y servicios generales que superaron el aumento de los ingresos operativos. Además, Campeche muestra una evolución más débil en sus participaciones federales en comparación con el promedio nacional, debido a la contracción en la producción de petróleo. Moody’s estima que el GOB del municipio continuará siendo negativo en un promedio de -5.2% de los ingresos operativos en el 2018-2019”, señala la calificadora.

Asimismo, Campeche muestra una posición de liquidez extremadamente débil. Al cierre del 2017, el saldo de efectivo del municipio fue de 26 millones de pesos, mientras que su pasivo corriente fue de 316 millones (28% de los ingresos operativos), resultando en una razón de capital de trabajo neto a egresos totales de -21% y una relación de efectivo a pasivo circulante de 0.07 veces, ambas por debajo de la mediana de “B1”.

En los últimos dos años, el municipio utilizó recurrentemente financiamientos de corto plazo por un monto de 50 millones para hacer frente a estas restricciones de liquidez.

La agencia proyecta que la relación de efectivo a pasivo circulante de Campeche promedie 0.08 veces en los próximos dos años, manteniendo la fuerte dependencia de deuda de corto plazo.

Algunas de estas presiones, añade, se encuentran compensadas por los bajos niveles de deuda de Campeche y una fuerte recaudación de ingresos propios, con razones de deuda directa e indirecta neta e ingresos propios a ingresos operativos de 10.9 y 39.1%, respectivamente, las que comparan favorablemente con las medianas de “B1”.

El municipio también se beneficia de la falta de contingencias relacionadas con pensiones y la compañía de agua.

Fundamento

De acuerdo con Moody’s, la perspectiva Negativa refleja los desafíos actuales de Campeche para mejorar consistentemente sus balances operativos, que podrían conducir a un mayor deterioro de la liquidez y un aumento en los niveles de deuda.

Dada la perspectiva, es poco probable una mejora de calificación en el corto plazo, aunque las calificaciones podrían estabilizarse si Campeche mejora sus balances operativos y financieros y como resultado mejora en la liquidez.

Por el contrario, un continuo deterioro de la liquidez, junto con un mayor uso de la deuda de corto plazo, podría ejercer presión a la baja en las calificaciones, explica la calificadora.

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